Habrá personas que te llamen bruja sin tener idea de la connotación de la palabra. En la antigüedad, el ser bruja era más un concepto asociado a la libertad de la mujer, a su libre pensamiento y a la toma de sus propias decisiones. Que una mujer quisiera pensar por sí misma era visto como un acto de rebeldía, como un acto antinatural y por lo tanto se les empezó a llamar brujas. Hoy en día, el concepto ha variado un poco, pero la esencia sigue siendo la misma.

¿Eres una bruja? Tal vez tu primer pensamiento sea “¡Claro que no!”, pero tal vez debas pensarlo un poco, ser una bruja es ser libre y muy feliz. ¿No lo crees? Bueno, estas son 10 razones por la que eres una auténtica bruja y no lo sabes:

Eres independiente

Una bruja es esa mujer que no siente la necesidad de depender de otros para dar sus propios pasos y decidir en su propia vida. Eres alguien que se aferra a lo que quiere, a sus objetivos de vida y no esperas que nadie te cumpla tus sueños porque los buscas por ti misma.

Detestas que te digan qué hacer con tu vida

Te abres a escuchar consejos, pero te niegas rotundamente a recibir órdenes de personas que creen tener poder sobre ti. En el momento que alguien te trata así los echas bien lejos de tu vida.

Aprendes por ti misma lo que no conoces

No te estancas, lo que no entiendes lo consultas, lo que no sabes hacer, lo aprendes. No te quedas con lo que te dicen y te enfocas en buscar por ti misma el conocimiento que necesitas. Sabes que aprendiendo te haces cada vez más libre.

No permites idiotas inmaduros en tu vida

Ya pasas de esos hombres tontos que solo quieren sacar algún tipo de provecho, o que solo se esfuerzan en conquistar para luego olvidar que eres parte de sus vidas. A esos les dices: ¡Ya no más!

Sabes lo que quieres y luchas por ello

Te enfocas en tu vida, en desarrollarte, en mejorar como persona e incrementar tus habilidades, en ese trayecto te das cuenta de lo que quieres y lo priorizas para tu vida, luchas por ello y te emociona el trabajo que haces. Te enorgulleces de tus logros.

Solo permites en tu vida a quien te aporte, no quien te reste

Eres muy selectiva, no tienes muchos amigos, tal vez solo un par, pero seguro son lo mejor que puedes tener a tu lado porque aprendes a reconocer a quienes no te aportan nada positivo y te alejas de ellos, quedándote únicamente con quien se preocupa por ti, con quien disfruta compartir su tiempo contigo.

No temes decir NO

Has tenido que padecer mucho para aprender esta lección que te hace una bruja, y ahora lo haces sin dudar, sabes que tu bienestar siempre debe ser lo primero. Que no puedes sentirte mal con los demás al decir “no” si estás poniendo primero tu propio bienestar.

No dejas que las personas abusen de tu confianza

A cada persona que conoces le das el beneficio de la duda, pero igual eres muy cautelosa. Tu confianza se gana, y quienes quieran abusar de ello, tú bien sabes cómo tratarlas y darles una patada fuera de tu vida.

Eres determinada

Ya has superado muchas inseguridades, sobre todo cuando se trata de decidir sobre lo que es mejor para ti. Así que una vez que tomas una decisión, estás resuelta a trabar duro, vas por ello sin mirar atrás, tropezando y aprendiendo hasta lograrlo.

Amas mucho, pero solo si te aman igual

Eres capaz de dar mucho amor, de ofrecer tu apoyo y respeto incondicional, todo lo que cualquiera desearía de una pareja o una buena amistad. Pero si ese amor que das no es recíproco, no pierdes tu tiempo esforzándote con esa persona. Aceptas lo que no puedes tener y sigues adelante.

Entonces, ¿eres toda una bruja? Yo creo que sí, eres una mujer maravillosa que ha batallado mucho en su vida y que hoy es libre y muy segura de sí misma.