12 Rasgos que las personas empáticas desean esconder, pero no pueden


¿Conoces una persona empática? Reconoce estos 12 rasgos que los empáticos quieren esconder

Las personas empáticas son realmente especiales pues se diferencian en muchas formas del resto de la humanidad. Aunque no les guste admitirlo ellos suelen ser muy sensibles. ¿Ya conoces a alguien cerca de ti que es empático? Si no, seguro estos 12 rasgos que tratan de ocultar pero no pueden te demostrarán qué tan empáticos son.

1. Consumen las emociones y sentimientos de las personas a su alrededor

Y no por elección, no lo pueden evitar aunque lo intenten ocultar. Si observas bien, cuando estés teniendo un mal día por cualquier motivo verás como el empático también tiene un mal día; ellos absorben los sentimientos de los demás y los adoptan como suyos, así que son capaces de sentir el mismo dolor o molestia que estén sintiendo otras personas a su alrededor. Sin embargo, un empático raramente lo admitiría, es que no quieren parecer trastornados.

2. Son amantes de la naturaleza, los reabastece de energía

Si crees que tu mejor amigo es un empático, puedes cerciorarte si notas que les encanta estar en el exterior. No desaprovechan cuanta oportunidad se les presenta para dar un paseo entre árboles o en parques. Y es que a un empático la naturaleza lo dota de mucha energía positiva para seguir fomentando su personalidad.

3. Valoran el tiempo a solas y lo buscan constantemente

Los empáticos son introvertidos debido a su alta sensibilidad a las energías que desprenden los demás, por lo que consideran que solo cuando están realmente solos encuentran un estado de auténtica paz. Aunque un empático no busca ser grosero ni hacerte sentir mal al inferir que no quiere tu compañía, así que a veces suelen actuar como introvertidos extrovertidos, que a pesar de su necesidad de estar solos son partícipes en actividades extrovertidas.

4. Son altamente sensibles

Los empáticos parecen haber sido creados como agentes naturales de sanación. Siempre quieren demostrar una faceta fuerte ante las personas que lo rodean pues detestan convertirse en inconvenientes o problemas en cualquier sentido; terminan entonces ocultando sus emociones, así como ocultan el hecho de que son hipersensibles.

5. Entregan mucho de sí mismos

Su espíritu nato sanador los impulsa a ayudar a los demás a toda costa, así que deciden dar demasiado de sí mismos para hacer que otros estén bien, olvidándose de su propio bienestar, lo cual eventualmente podría generar traumas emocionales. Al ignorar sus emociones y sentimientos propios por largos periodos de tiempo, estos se acumulan hasta provocar un desbordamiento holocaustico para su nivel de confianza y resistencia mental. Si tienes un amigo empático que siempre está para los demás, incluso para ti, y no para sí mismo, despréndete un poco y adviértele sobre lo que podría pasar.

6. Están en la mira de personas negativas y tóxicas

Las personas negativas se fascinan con los empáticos debido al positivismo que desprenden, su indulgencia y comprensión son como dulces deseables que los llaman; y luego manipulan para absorber todas esas energías positivas y reemplazarlas con su propia negatividad. Son bestias monstruosas de las emociones. Sin embargo, a pesar de que un empático no le gusta expresarse sobre sí mismo, es consciente del peligro emocional que corre ante cada persona nueva que conoce.

7. Son intuitivos

Estas personas hacen uso de su “sexto sentido”, toman decisiones críticas basándose únicamente en sus instintos, interpretan con facilidad lo que el universo les quiere decir y dar, y lo sintonizan con sus acciones. Los empáticos recogen muchos frutos al ser tan acertados.

8. Son máquinas andantes para detectar mentiras

Un empático tiene la capacidad de leer ciertos aspectos en las personas con solo conocerlas. Son buenos para detectar una máscara superpuesta en un rostro, revelan las intenciones reales de cualquier persona, son capaces de saberlo por las energías que sienten de ellas; de la misma forma que reconocen rápidamente la tristeza o la preocupación. Así que, si piensas mentirles, ten cuidado, podrían saberlo y ni siquiera mencionarlo, pero en el fondo estarán decepcionadas y dañarás la relación empática que tanto han alimentado en ti.

9. Son increíblemente creativos

Entre artistas como músicos, poetas, pintores, escultores, escritores o actores se hallan muchos empáticos. Un artista se alimenta de las emociones y los sentimientos más profundos para ejecutar su arte; por tal motivo muchos empáticos deciden ser artistas, ¿tienes amigos o amigas artistas? Si la respuesta es sí, seguro reconoces muchos rasgos empáticos en ellos. De hecho, su talento es una válvula de escape para liberar todas las emociones propias y de otras personas que se acumulan en su interior cada día en su contacto con el mundo.

10. Ven siempre la luz donde hay oscuridad

Esto no significa que sean personas ingenuas o débiles, pues ellos más bien destacan por ser inteligentes y fuertes ante cualquier adversidad. Pero no dejan de ser comprensivos, con un gran aprecio y valor al alma humana, sin importar qué clase de alma humana sea la que tengan al frente; siempre ofrecen el beneficio de la duda, son capaces de ver el sol en una tormenta, y eso los hace vulnerables a que personas manipuladoras se aprovechen de ellos si saben qué puntos tocar.

11. Se estresan con facilidad

Los empáticos intensifican las emociones comunes, haciendo que se abrumen con facilidad y lleguen a estresarse cuando en realidad no hay motivo para ello. Si abarcan diferentes tareas al mismo tiempo se pueden sobresaturar, afectando incluso su salud.

12. Nadie amará tan profundamente como un empático

Sienten una preocupación perenne por sus seres queridos y por el mundo en general con genuina pasión. Son personas que aman profundamente y son capaces de sentir gran aprecio por todas las personas que conocen en sus vidas. Si quieres lealtad, tener un socio o un mejor amigo empático te lo garantiza.

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