Hay un momento de tu vida en el que te preguntas si las acciones de alguien son sinceras o falsas.

Conoces a alguien que te parece una persona muy amable, así que empiezas a preguntarte si realmente es así de amable, o si, por el contrario, su amabilidad es falsa.

A continuación te mostramos 6 cosas a tener en cuenta que te pueden ayudar distinguir a una persona sincera de una falsa.

Acciones vs. Palabras. La gente sincera, siempre intenta cumplir las promesas que hacen. Incluso si necesitan trabajar el doble, siempre darán lo mejor de sí para hacer lo correcto en cada situación y con cada persona.

La gente falsa, por el contrario, sólo tienen palabras. Hablan mucho, prometen mucho, pero sus palabras y sus promesas carecen de sentido. Y cuando no mantienen una promesa (como casi siempre pasa), te darán un montón de malas excusas.

Difíciles de impresionar vs. Fáciles de impresionar. 

La gente sincera, suele ser difícil de impresionar porque tienen firmes opiniones sobre todas las cosas y no intentan agradar a nadie. Además, se sienten muy cómodos siendo quienes son, así que no les molesta que alguien les diga algo desagradable. Saben quiénes son y eso es lo que importa.

Contrarios a ellos, la gente falsa, siempre dice lo impresionados que están con algo, lo bien que alguien ha hecho que se sientan, sólo para ganarse la simpatía de los que los rodean. Así que, está claro que no puedes confiar en sus dulces palabras.

Humildad vs. Fanfarroneo. 

A la gente sincera, no le gusta alardear de sus logros y sus éxitos. Quieren mantener su vida personal y su vida laboral en privado. Son personas humildes y no necesitan darle mucha importancia a sus hazañas y sus logros.

La gente falsa son los pavos reales en los grupos sociales. Alardean sobre cada (pequeña) cosa que hacen (a veces incluso antes de hacerlo). Tienen una necesidad interior de aprobación y validación por parte de los demás.

Cuidar de todos vs. Despreciar a todos. 

La gente sincera nunca desprecia a los demás. No intentan parecer superiores a nadie, y no permiten que nadie les haga sentirse inferiores. Respetan a todo el mundo, así como se respetan a sí mismos.

La gente falsa, respeta solo a aquellos a los que consideran poderosos. Incluso están dispuestos a ser inferiores a ellos porque creen que pueden conseguir algo de esa situación más adelante.

A la cara vs. A tu espalda.

Siempre sabes dónde está tu sitio cuando estás con gente sincera. Ellos dicen con honestidad cuál es su opinión. Si quieren decirte algo, se sentarán contigo cara a cara y te lo dirán sin problema.

La gente falsa, por el contrario, son personas de dos caras. Les encanta cotillear y decirte una cosa a la cara, y otra a tus espaldas.

Ayuda incondicional vs. Motivos egoístas. 

La gente sincera, son fieles a los demás y a sí mismos. Intentan ayudarte con las mismas ganas con las que se ayudan a sí mismos. Cuando alguien está en una situación peligrosa, intentarán cualquier cosa a su alcance para ayudarle.

La gente falsa, pueden exagerar cómo harán todo lo posible para ayudarte, pero no harán nada. Son personas egoístas, y no puedes esperar ninguna ayuda de este tipo de personas. Solo te ayudarán si tienen un hueco en su agenda y si quieren algo de ti.

¿Tienes a tu lado a alguna persona falsa? Si es así, aléjate de ella cuanto antes y procura rodearte sólo de gente que aporte algo bueno a tu vida, de gente sincera, de gente real.