La felicidad, puede llegar a ser muy compleja, una emoción difícil de entender. Es algo que todos queremos y, a menudo, nos encontramos a nosotros mismos luchando por encontrarla.

La mayoría solemos pasar por distintas fases en nuestra búsqueda de la felicidad. Cuando somos niños, en el colegio, solemos ser bastante felices. Luego, en la universidad, tal vez dejamos de serlo, y entramos en un estado de depresión y odio a la vida, tanto es así, que juramos que si volvemos a encontrar la felicidad, no la dejaremos escapar nunca.

La mayor parte de nuestra felicidad reside en los hábitos que decidimos adoptar en nuestro día a día.

A continuación, verás los seis hábitos de una mujer infeliz, y lo que puedes hacer para evitarlos.

Se queja constantemente

Cuando te quejas por algo, estás gastando energía de forma innecesaria. Esa energía es la que podrías estar usando para intentar hacer que tu vida sea mejor. En lugar de quejarte, date cuenta de que tú, y sólo tú, eres responsable de tu vida.

Nadie dijo nunca que la vida fuera justa, por lo que, quejarse, no vale la pena. Mantén la cabeza bien alta y da lo mejor de ti para seguir adelante.

Es excesivamente crítica

Una gran parte de la felicidad se encuentra en cómo te ves a ti misma. Si constantemente te estás mirando bajo la luz de la negatividad, hay bastante probabilidad de que no seas feliz. Lo mejor que puedes hacer para evitar ese diálogo interior negativo es perdonar todos tus errores y defectos.

Al mismo tiempo, trabaja en el perdón hacia los demás y sus imperfecciones. Ellos también merecen ser felices.

Tiene adicciones dañinas

Si alguna vez te has preguntado el por qué tanta gente se esfuerza por encontrar el equilibrio en sus vidas, o por qué la frase “todo con moderación” se dice tan a menudo, nunca has sido completamente absorbida por una adicción.

Ya sean drogas, alcohol, pornografía, o dulces, cualquier tipo de adicción puede llevarte al fondo del abismo.

Intenta buscar algo que te haga sentir bien contigo misma, sal a hacer deporte, aprende a hacer algo nuevo, y rodéate de gente que te llenen de luz y positividad.

Se lamenta por cosas del pasado

Si lamentarse no sirve para nada, entonces debes saber que preocuparse por cosas que ocurrieron en el pasado es dañino para ti. Hay estudios que dicen que cuando nos estresamos por acontecimientos, acciones o comportamientos del pasado, incrementamos el riesgo de estrés y depresión crónicos.

La mejor forma de manejar el arrepentimiento incluye: aprender de los errores, dejar ir la situación, y entender que no toda la culpa es tuya.

No vivas en el pasado, éste ya pasó. Vive tu momento presente siempre con una sonrisa.

Se estresa por un futuro que aún no ha ocurrido

Al igual que vivir en el pasado no es sano, vivir en el futuro puede también perjudicial. Como humanos, prosperamos cuando abrazamos el momento presente, ya que no hay nada que podamos hacer por lo que aún no ha pasado.

Eso significa manejar los problemas y obstáculos cuando vengan y luego, dejarlos ir. Significa ser totalmente conscientes de los mejores momentos de la vida, que pasan de largo cuando tienes la cabeza en las nubes, viviendo estresada por el futuro.

¡Vive el ahora! Disfruta de lo que la vida te regala día a día, momento a momento.

Tiene una dieta pobre

Lo cierto es que, cuando tenemos una dieta pobre, es porque no somos felices.

Mucha gente comienza a comer cosas que les produce una satisfacción inmediata, es decir, comidas ricas en azúcares, con alto contenido en grasas, cuando las cosas no van como les gustaría. Éste es un hábito terrible ya que te puede acarrear problemas de salud como obesidad, depresión, diabetes, y problemas de corazón.

Cuando comes de manera correcta, tienes más energía, tu cerebro funciona de forma más eficiente, y te sientes mejor en general.