De acuerdo con la leyenda de los hindúes, un hombre era el único ser feliz de un antiguo reino. Allí habitaban personas adineradas que no lograban disfrutar de sus bienes porque siempre querían más. Invertían su tiempo en uno y otro negocio para hacer su fortuna más grande. Y había otro lado de la moneda, también habían pobres. Estos tampoco eran felices porque gastaban su tiempo soñando con aquello que no tenían.

De pronto se corrió un rumor, uno que dejó a todos en desconcierto, había un hombre completamente feliz. Así que todos estaban interesados en él. Decían que tenía un cofre con todos los secretos para alcanzar la felicidad dentro. Los ricos lo buscaron para comprar esos secretos pero él se negó. Los pobres le suplicaban que le dijeran, pero ese sabio tampoco accedió. Intentaron hasta robarlo pero fue un fracaso.

Después de un tiempo, un niño fue a donde estaba el hombre sabio y le dijo que quería ser feliz. Al ver su inocencia, se conmovió. Entonces le contó que la felicidad era como una escalera y que cada paso era un aprendizaje nuevo. Así le mostró los 7 pasos para ser feliz.

Primer paso: Cultiva el amor propio

Este hombre sabio le dijo al niño que la condición principal para la felicidad era apreciarse a uno mismo. Porque es que el amor propio es sentirse merecedor de felicidad, por lo tanto hay que darle valor a nuestras vidas. Cuidar la salud y el bienestar físico general.

También le dijo que debía entender que cada persona es única; que cada virtud y defecto es el resultado de una historia única en el universo. Nadie es menos o más que otro.

Segundo paso: Actuar, poner en práctica

Algo que hace infeliz a las personas es pensar constantemente en ser mejores, o en tener una vida mejor y dejarlo solo en el pensamiento. Esto solo trae frustración y culpa. Así que, si crees que puedes hacerlo, o que debes hacerlo, hazlo. No titubees, no esperes ni pienses demasiado al respecto.

Tus actos deben ser acertados con tus palabras y pensamientos. Si piensas de una forma pero actúas diferente, solo creas confusión.

Tercer paso: Elimina la envidia de tu vocabulario

Aquellos que viven pensando en los logros de los demás antes que en el suyos, solo están preparando el camino hacia la amargura. Jamás sabrás lo que tuvo que pasar alguien más para conseguir ser quien es o tener lo que tiene. Tú no eres nadie para juzgar si lo merece o no.

En vez de pensar en lo que hacen los demás, ocúpate de tus acciones y decisiones. Nunca dejes que la envidia entre a tu corazón o sufrirás muchísimo. Y ese sufrimiento es inútil y destructivo. Es ir al lado contrario a la felicidad. Alégrate más bien por los logros de los demás, y tu felicidad se doblará.

Cuarto paso: Lucha contra el rencor

A veces tenemos heridas marcadas por alguien más que son tan dolorosas que quedan incrustadas en el corazón. Pero con el pasar del tiempo, el dolor se transforma en frustración e ira. Te conviertes en un portador de sentimientos negativos y eso te paraliza.

El rencor es una pasión inútil que le hace daño únicamente a quien la siente. Ante una afrenta piensa en quién la causó y encontrarás la justicia sin arrastrar contigo el dolor.

Quinto paso: No tomes lo que no es tuyo

De acuerdo con el hinduismo, todo aquello que se tome ilícitamente de otras personas, trae consecuencias graves. Quien haya cometido ese acto, con el tiempo será igualmente despojado de algo suyo de mucho valor. No respetar los bienes de los demás hace que todo lo que consigas de tu propia mano desaparezca.

Y esto no solo se refiere a bienes materiales. También incluye las ideas, los afectos o beneficios que no te correspondan. Para los hindúes, es una falta de respeto que te lleva a la ruina.

Sexto paso: Elimina el maltrato de tu vida

Ningún ser vivo sobre la tierra debe ser maltratado. Y con esto se refiere a personas, plantas y animales. Aquel que consiga relacionarse en armonía y de forma amorosa con la vida será feliz. Porque es que todos los seres vivos del planeta son fuente de alegría y bienestar y deben ser valorados.

Debes ser firme para rechazar cualquier tipo de maltrato hacia a ti. Nada que te haga daño es “por tu bien”. Nada.

Séptimo paso: Agradece cada día de tu vida

Es algo simple y tiene un efecto poderoso en tus emociones. Todos los días tienes razones para agradecer, así sea solo por el hecho de haber experimentado un día más con vida. Si adoptas el hábito de decir “Gracias” como la primera palabra del día, tu vida se llenará de bonitos colores.

Es un ritual que cambia vidas. Y si lo haces una costumbre te hace una persona bondadosa, con buena disposición hacia todo. Indudablemente, te hace más feliz y te hace una persona generosa.

Estos pasos constituyen un proceso evolutivo que lleva a la paz interior. Y la paz es la única condición para ser feliz.