A veces necesitamos alguna especie de señal, de llamado de atención que nos abra los ojos para darnos cuenta que es tiempo de salir de una relación que nos hace daño, que no nos deja ningún beneficio ni tiene la promesa de ser mágico.

El amor no es sencillo, no puede tomarse a la ligera o corremos el riesgo de perder la oportunidad de experimentar las emociones más hermosas al lado de la persona indicada. Las personas que buscan el amor de forma inmediata terminan lastimándose en el proceso. El amor se construye meticulosamente, se trabaja cada día y es que aun cuando dejamos todo nuestro ser esforzándonos, igual existe la posibilidad de que una relación no funcione, y ese es el riesgo que todos corremos al enamorarnos.

Si descubres que la relación en la que estás está destinada al fracaso entonces tienes que ser honesta contigo misma y hacer frente a la realidad. Debes ser capaz de reconocer cuando los esfuerzos no funcionan y si eres tú la única persona trabajando por mantener el amor, entonces, debes dejarlo ir; es un proceso doloroso pero necesario porque no puedes someter tu vida a estar en una relación que no te permite ser feliz y superarte.

Por supuesto, si te das cuenta que puedes hacer algo diferente o hacer algo que no estabas haciendo para fomentar la relación, debes intentarlo, pues tampoco se trata de abandonar a tu pareja cuando las cosas se ponen difíciles. El hecho de que se les presente algunos desafíos en su vida amorosa no significa que debas huir. Así no funciona. Tienes que quedarte y luchar por ese amor. Solo debes alejarte cuando sabes que tu lucha es una causa perdida.

Para ayudarte a comprender cuándo debes irte te contamos estas 8 señales de que ya es hora de terminar con una relación:

Uno o ambos dejaron de esforzarse en la relación.

Para que una relación funcione se necesitan dos personas activas y dispuestas a hacer que evolucione. Si solo uno de los dos pone todo de sí y lleva toda la carga, la relación nunca sobrevivirá. Ambos deben invertir tiempo y energía.

Siguen peleando una y otra vez por las mismas cosas

Se repiten una y otra vez los viejos argumentos porque ya no pueden estar de acuerdo con nada. No manejan bien la resolución de conflictos y esa es una clara señal de una relación que se está decayendo.

Ninguno está dispuesto a comprometerse con el otro

El compromiso es esencial para sostener una relación. No significa que siempre vayan a estar de acuerdo en todo pero sí es importante que ambos sean lo suficientemente flexibles para respetarse, y encontrar un punto de aceptación entre ambos porque se valoran.

No comparten la misma visión sobre el futuro

Si estás en una relación en la que planeas que dure por mucho tiempo, entonces es esencial que ambos planeen sobre el futuro en sí de la relación. Pero si no pueden ver el mismo futuro por ser muy incompatibles es una señal de que la relación no durará.

La relación en vez de mejorarlos como personas, los empeoran

Cuando una relación es sana y feliz debería fomentar a cada uno a convertirse en mejores personas de la que eran antes de estar juntos. Pero si sientes que has perdido tu esencia y que te sientes más miserable que feliz, entonces debes alejarte.

Ambos están más emocionalmente agotados que satisfechos con la relación

Una relación no es fácil pues tienes que esforzarte para que sea exitosa pero si estás con agotamiento emocional de tanto esfuerzo sin nada de satisfacción, entonces ya deja de gastar tanta energía en algo que no funciona.

La toxicidad empieza a afectar sus vidas

Si notas que tu vida social, laboral y familiar se está viendo afectada por la relación, tienes que terminarla cuanto antes o podrías tener consecuencias graves en tu bienestar emocional.

Uno o ambos son infieles

No tiene mucho sentido estar a espaldas de tu pareja rompiendo su confianza. Es infantil e inmaduro. Solo terminen la relación y sigan adelante con sus vidas.