9 cosas que debes recordar cuando te sientas completamente rota por dentro


La vida trae consigo situaciones que debemos enfrentar, que nos hacen sentir bien o mal. Lamentablemente, no se puede ser cien por ciento feliz en la vida, debemos resistir altibajos que nos hacen crecer, madurar y estar preparados para nuevos retos.

Es natural sentirse deprimido en ocasiones, es natural incluso experimentar el sentimiento de estar emocional y espiritualmente rotos por dentro. Pero cuando atravieses esos tiempos difíciles, es muy importante no ceder a las emociones que te invaden. Por ello te traemos estas 9 cosas que debes recordar en esos momentos en que te sientas destrozado por dentro.

No estás solo

No eres el único que pasa por una situación semejante. Todos estamos peleando nuestras propias batallas cada día, aunque no lo veas, no significa que no suceda. Así como tú tratas de ocultar lo que sientes, otros lo hacen. Pero no estás solo en tus luchas, hay muchas personas que entienden por lo que pasas. Te comprenden y puedes apoyarte en ellas.

Todo es temporal

Es fácil ver que no podías ser feliz para siempre cuando te decepcionas, pero no puedes aferrarte a la idea de que nunca serás feliz. Así como viste fácil que no podías ser feliz por mucho, también debes ver que no puedes estar triste siempre. Todo lo que nos sucede pasa por una etapa, si estás dispuesto a seguir experimentando en la vida debes superar lo que te sucede porque todo, absolutamente todo, es temporal. Con tiempo y un poco de ayuda será mucho más rápido.

Tus sentimientos son comprensibles

Jamás permitas que alguien te diga que no tienes derecho a sentirte deprimido. Que alguien tenga una pena mayor en otro lugar no significa que tú no debas sufrir por lo que has tenido que atravesar. Todas las emociones en cada quien son subjetivas y si te sientes roto por dentro, tienes todo el derecho de hacerlo.

Alguien te ama

Quizá la oscuridad de la situación que te ha hecho sentir roto haga que creas que nadie se preocupe por ti. Pero es muy, muy importante recordar que eso no es verdad, y lo sabes. Alguien te ama, incluso si es solo una persona, aunque seguro son muchos más, ya significa bastante para levantarte.

No luches contra tus emociones

Si intentas pelear en contra de los sentimientos negativos que te invaden, solo les das más poder sobre ti. Tienes que permitirles la entrada, siéntelos y déjalos que te hagan sentir y expresar lo que haga falta. Solo así harás que la negatividad se aleje más rápido y naturalmente.

Eres importante

Cuando te sientes roto por dentro está la posibilidad de que pienses que no vales. Pero puedes pensarlo mil veces e igual seguirás siendo importante en este mundo. Tu vida vale y significa mucho, cumple un orden universal que no ves tanto en la existencia misma como en la existencia de otras personas. No importa qué te haya pasado, estás aquí en La Tierra y ahí empieza el gran valor de tu vida.

Eres muy fuerte, lo suficiente

Ya has pasado por momentos difíciles y de una forma u otra has logrado salir a flote. Así que no dudes de tu fortaleza, eres lo suficientemente fuerte para sobrepasar lo que sea, sin importan qué tan difícil sea.

Esos tiempos oscuros pasarán

Cada nube gris que se posa para dejar caer una tormenta también tiene con el tiempo un lado muy brillante y luminoso. Y cada túnel oscuro y frío tiene al final una luz cálida. No temas, el dolor pasará, los tiempos difíciles siempre son reemplazados por tiempos más claros y alegres. Solo espera porque el tiempo va a curarte las heridas. No te aferres y recuérdalo siempre.

Tienes el poder de cambiar tu futuro

Si bien es cierto que no puedes controlar todo lo que sucede en tu vida, es un hecho que en tus manos tienes un gran poder para influir en ella. Todo ese poder se resume en “tomar decisiones”, todo lo que decidas va guiar tu dirección en la vida; así que es momento de optar por tomar decisiones positivas. Si algo no te gusta en tu vida, cámbialo y trabaja para mejorar cada aspecto de ella.

No puedes dejarte vencer por las emociones en tiempos difíciles. Aunque hayas quedado destrozado por dentro poco a poco recogerás las piezas y las volverás a armar.