Las mujeres adultas ya están hartas de jugar según las reglas de los demás. Una mujer madura que ha pasado por tanto y ha experimentado hasta lo peor quiere vivir exactamente como ella quiera. Es su vida y es demasiado corta para vivirla complaciendo a los demás, quedándose callada o dando mucho de sí misma en algo que no vale la pena.

Las mujeres adultas son fuertes, temerarias y poderosas, no necesitan medirse por los estándares de los demás, ellas son únicas. Las siguientes son 9 cosas que una mujer madura como tú ya no les da importancia:

Lo que viste

La ropa que ella lleve es de su incumbencia. Le vale madre las tendencias de moda o usar lo que los demás visten porque es lo que todos hacen. No. Ella adquiere lo que a ella le encanta, con lo que se siente cómoda y que se adapte a su propio estilo.

Lo que otras personas digan sobre ella

Si alguien piensa mal de ella, eso es problema de quien lo crea. Ella ya no pierde tiempo en chismes y juegos infantiles de susurrar y hablar de alguien a sus espaldas. Le preocupa muy poco la opinión que tenga alguien más de ella.

Su vida sexual

Pues fíjate que sí, ella tiene una vida sexual y no, a ella le importa muy poco lo que tú pienses al respecto. Ella es lo suficientemente madura para dormir con tantas o pocas personas como ella quiera y no se avergüenza ni le preocupa lo que los demás piensen. Es adulta y es responsable de sus decisiones.

Ser cortés con quienes no lo merecen

Ella valora su tiempo y energía, y no pierde ni lo uno ni lo otro con personas groseras e irrespetuosas. Si este tipo de persona desagradable se acerca a ella, solo la ignora y continúa con su vida. Tratar con el problema que tengan las personas groseras no vale ni un poco su tiempo y esfuerzo.

Tener un cuerpo “perfecto”

Antes que nada hay que aclarar que NO existe el cuerpo perfecto. Una mujer madura y poderosa lo sabe, ella no trata de lucir como la sociedad o los medios dictaminan que una mujer deba verse. No se esfuerza en parecerse a alguien que no es; todo lo que ella quiere es sentirse cómoda en su propia piel sin importar cómo la vean los demás.

Encajar

Ya ella no está en la escuela, no tiene ninguna necesidad de hacer que todos se sientan bien con su presencia. No existen razonas por las que ella deba ajustarse a los estándares de la sociedad solo para ser aceptada. Si a la gente le agrada por lo que en verdad es, genial. Si no lo hacen, pues que pasen de ella y ya.

Tener cosas de diseñador

Una mujer madura es única, lo que tiene internamente es lo que la hace tan especial externamente. No necesita los últimos zapatos de Louis Vuitton para alardear con los demás o sentirse más valiosa. Si a ella les gusta, entonces se los comprará, pero no los va adquirir por el simple hecho de que sean de una marca reconocida.

Lo que su ex esté haciendo

Para una mujer madura un ex está totalmente fuera de su vida y allí se va a quedar. A ella le importa un rábano lo que él esté haciendo, dónde está o con quién está. Relación terminada es sinónimo de desapego completo. Si ya terminó, ella lo va a poner donde pertenece, en la basura.

No darle importancia a las cosas

Por encima de cualquier cosa, una mujer madura no se va a disculpar por ser quien ella es así que no le importa mandar todo al fin del mundo de ser necesario.  A ella solo le importa lo que de verdad amerite importancia y eso no va a cambiar.

La vida es muy corta para preocuparse por cosas inútiles, que no le enseñan nada ni la ayudan a crecer como persona. Aprender a no dar importancia es un arte que toda mujer adulta aprende con mucho esfuerzo. Solo invierte su energía en lo que vale la pena.

¿Eres una mujer madura? ¿Ya no le das importancia a estas cosas? Cuéntanos.