Capturan en fotos un elefante bebé albino muy raro en un Parque de Sudáfrica


Ciertamente, no todos los días ves un elefante albino, así que podrás imaginar la gran sorpresa y curiosidad que sintió Nicki Coertze, un apasionado de la vida natural de 58 años de edad, al encontrarse con un pequeño elefante bebé blanco con las orejas rosadas.

El avistamiento tuvo lugar en el Parque Nacional Kruger en Sudáfrica. Con solo verlo, Coertze supo que se trataba de algo excepcional. Este hombre visita el parque desde que era niño y pasa al menos 30 días al año allí pero nunca en todas sus aventuras había visto algo como ese pequeño animal.

Se encontraba en medio de un safari cuando vio a ese elefante bebé tan especial bebiendo agua de un pozo junto a su madre y su familia. Su piel teñida de un rosa nada convencional en elefantes destacó entre la manada pues todos eran unos imponentes elefantes grises africanos.

Aunque, por más que este elefantito resalte por su diferencia física, tristemente lo hace más una presa para depredadores. El color de su piel lo hace fácilmente distinguible de los demás, estando en mayor peligro que los demás así como lo son otros animales albinos. Además del hecho de que sus ojos y piel son más sensibles a la luz solar.

El Dr. Ian Whyte, especialista en herbívoros grandes del Parque Kruger, asegura que la vida silvestre albina es mucho más común de lo que muchas personas y visitantes creen; lo que sucede es que muchos de ellos no sobreviven tanto como el resto de su especie.

Si bien se cree que el elefante bebé sea albino al verlo, también existe la posibilidad de que simplemente sea un elefante blanco, lo cual también es raro. Las fotos no ofrecen imágenes claras de los ojos del animal para saber si son rosas o no.

Sus ojos se ven parcialmente cerrados en todas las fotos, lo cual podría indicar que es un verdadero albino al proteger sus ojos de la luz del sol. Sin embargo, no se puede decir con certeza que lo sea.

Coertze se mantuvo en guardia para capturarlo con su lente lo mejor posible cuando se diera un baño en el abrevadero y se quitase la tierra para dejar que sus colores reales brillaran más. Al final, el pequeño elefante no se introdujo en el agua, siempre se quedó cerca de su madre y su familia.

Lo que también notó es que el ser albino no lo hizo indiferente para la manada, no recibía atención especial, era un miembro más.

Expertos del parque dijeron:

“No está claro si el pequeño es un verdadero albino o un elefante blanco, pero puede ser lo que se conoce como un animal leucista. Un verdadero albino no tiene pigmento protector de la piel, melanina, y tiene ojos rosados ​​sin pigmento y piel blanca sin marcas.  Y un animal leucista es blanco, pero tiene ojos oscuros, y puede tener algo de pigmentación, produciendo marcas fantasmas”.

Un elefante blanco es raro pero no se considera diferente a su propia especie, pueden ser blancos como la nieve pero en realidad se acerca más a un color marrón rojizo que se vuelve rosa cuando se moja. Y tienen el mismo color en pestañas y uñas.

¿Qué te parece este increíble animal?