Leer las emociones a través de las miradas es algo que todos podemos hacer. Sabemos bien que los ojos son la parte del ser humano que mejor transmite los sentimientos. Solo debes entender esas pistas no verbales que permiten intuir cuando alguien es falso, o está siendo sincero. O cuando alguien se siente muy atraído hacia ti.

De acuerdo con Bécquer, “quien consigue hablar con la mirada puede hasta besar con los ojos”. La mirada tiene un magnetismo tan fuerte que a veces ni siquiera nos damos cuenta de todos los secretos que resguardamos en ella. Aunque mayormente los comportamientos, las acciones y las palabras vienen de condiciones sociales y de la voluntad misma, la mirada expresa un lenguaje que no todos pueden controlar.

Por ejemplo, si vemos a alguien que nos atrae, la pupila se dilata. Así como se ensancha cuando algo nos sorprende; la mirada se desvía a una dirección a los laterales cuando intentamos recordar algún hecho o se mantiene baja cuando se está en un estado de introspección. Son tantos los movimientos sutiles y los matices que definen el comportamiento de los ojos que resulta muy interesante conocer más sobre eso. Leer las emociones a través de los ojos es tener una llave de acceso a lo más profundo de los demás.

¿Cómo puedes leer las emociones en los ojos?

Cuando nos comunicamos con las demás personas, usualmente lo hacemos con los rostros de frente. Buscando un contacto visual; sin embargo, no le ponemos tanta atención al mensaje que hay en los ojos sino al mensaje oral, la palabra que se quiere decir o el diálogo que se establece.

El avance de la tecnología y el uso de la mensajería instantánea han hecho también que la comunicación cambie por completo. Ya no hace falta verse para llevar un mensaje, ya no hace falta reunirse para tener una junta de trabajo. Ahora hasta se puede dar a conocer las emociones que nos invaden a través de un emoticono. No es que sea algo malo, pero tampoco lo es del todo bueno. Es diferente y más rápido, eso sí.

Pero no se debe perder la oportunidad de saber cómo leer las emociones de los demás con solo mirarlos. Es un placer develar los misterios desde los pequeños gestos, la mirada y la complejidad de las mismas relaciones.

Te contamos algunos detalles importantes para empezar a leer las emociones de las personas en sus ojos:

Los parpadeos

Tampoco es que podrás  ver en los ojos una especie de película que transcurre dentro. La forma de leer las emociones es a través de gestos específicos. El poder expresivo de la mirada se consigue con un complejo entramado de nervios y músculos en los que intervienen cejas, párpados, sienes, pupila y más. Todo en conjunto refleja la activación emocional de un momento.

  • Cuando algo te sorprende sobremanera, te indigna o te enfada, empiezas a parpadear con más frecuencia y cada vez más repetitivo.
  • También hay más parpadeo cuando se está frente a alguien agradable, o cuando se piensan muchas cosas al mismo tiempo.

El acto de parpadear con más intensidad se presenta cuando hay nerviosismo. Así que, si quieres entender qué sucede dentro de alguien solo pon atención a su mirada y céntrate en el parpadeo mientras conversan.

El idioma de las pupilas

Las pupilas se dilatan al ver algo estimulante o cuando no hay mucha luz. Por ejemplo, es normal que las pupilas se dilaten en los más jóvenes y sucede cuando alguien o algo los atrae mucho. Ahora bien, cuando has sido ofendido o ves algo que te cause indignación, la pupila se contrae.

Sincronización visual

No hace falta ser un experto para hablar el mismo lenguaje de los ojos. Saber cómo leerlos ayuda a percibir esa sintonía que en diferentes momentos de la vida se establece con un buen amigo o con quien tanto nos atrae. Cuando dos personas “conectan” se obtiene un enlace visual, los gestos se suavizan y se ponen en marcha una serie de micro expresiones que detallan lo que sentimos.

Mirada de un lado a otro: tímidos y mentirosos

En algún punto todos hemos experimentado este tipo de miradas. En vez de mantener contacto visual directo, las miradas se desvían a los lados, a esos rincones donde no puedan encontrar nuestros rostros, donde refugiar la extrema timidez. Aunque hay que resaltar que la personalidad mentirosa también ofrece miradas esquivas. Aunque no es algo muy evidente como cuando se tiene un perfil tímido o se experimente ansiedad social.

Es por ello que es importante poner máxima atención cuando se quiere leer las emociones y las intenciones de los demás. La mirada transmite una variedad notable y muy amplia de información tanto social como emocional.