Cuando tus pensamientos se convierten en enfermedad


Tu cerebro se encarga de crear y manejar todos los aspectos de tu cuerpo y de tu mente. Es vital lograr encontrar un equilibrio en los pensamientos para que la mente opere positivamente. De lo contrario, eres vulnerable a sufrir fuertes enfermedades, originadas por tus propios pensamientos.

Una serie de malos pensamientos pueden desencadenar efectos negativos en tu organismo y en tus procesos mentales. Todo esto puede derivar en enfermedades que resultan nocivas para tu salud y tu funcionamiento integral.

El tema de mantener la mente y los pensamientos positivos es muy delicado. Tu organismo se rige por la bioquímica que se produce en tu mente. Una carga negativa en alguno de tus pensamientos, podrían generan una cadena de toxinas que te pudiesen debilitar tanto emocional como psicológica y orgánicamente.

¿Cuál es el principal problema para que los pensamientos se tornen en enfermedades?
Según expertos y libros de autoayuda, el principal problema que comenten las personas para que sus pensamientos pueden ser nocivos para la salud, es la desinformación.
Los expertos argumentan que la desinformación sobre el poder de la mente y sus consecuencias directas en la salud, son el primordial problema. Por lo tanto, seguramente al desconocer el funcionamiento de los procesos cognitivos, te has visto expuesto a pensar negativamente en muchas circunstancias, lo que ha podido llegar a generarte problemas que han perjudicado e incidido en tu salud.

¿Cómo funciona el proceso mental para que los pensamientos sean nocivos?

Tu proceso cognitivo viene a señalar la manera en la que piensas, en cómo actúas, cómo reaccionas, tu personalidad y tus emociones. Todo eso se produce en tu mente, a través de tus propios pensamientos.

De manera más profunda, los pensamientos forman parte de un flujo de actividades eléctricas que sirven de puentes de comunicación entre las neuronas de tu cerebro. Estas conexiones resultan en los pensamientos tal y como los conoces (las imágenes, los sonidos y los recuerdos).

Una vez que tu cerebro procesó el pensamiento y lo categorizó, bien sea de manera positiva o negativa, este pasa al apartado más importante de todo el proceso cognitivo: la actividad del hipotálamo.

El hipotálamo es una parte del encéfalo que se encuentra ubicada en la zona central del cerebro. Esta controla todo el funcionamiento de tu sistema nervioso y, también, las actividades de la hipófisis, es decir, regula y gestiona glándulas que se encargan de controlar el desarrollo y el funcionamiento de ciertas partes de tu cuerpo.

Además, el hipotálamo es popularmente conocido como el “el laboratorio químico del cerebro.” Esto significa, que luego de que uno de tus pensamientos haya pasado por todo los pasos previos del proceso cognitivo, tienen que pasar por las actividades que se rigen en el hipotálamo.

De allí, según el tipo de pensamiento que hayas tenido, bien sea positivo o negativo, esta parte del encéfalo procede a crear una serie de hormonas con base en segregaciones químicas, conocidas como péptidos, que afectan directamente al organismo, creando patologías en los pensamientos que, en efecto, son las causantes de las enfermedades.

Así que los pensamientos pueden terminar convirtiéndose en toxinas bioquímicas o incluso, en infecciones bacteriológicas producto del estrés y los pensamientos negativos. Por lo tanto, nuestro cerebro comienza a actuar en estado de pánico y de alerta constante y no en un estado óptimo. En consecuencia, puedes terminar padeciendo de problemas psicológicos o emocionales muy graves.

Es muy importante mantener un buen equilibrio mental. Debes pensar de manera correcta y positiva. Siempre mostrándote a ti mismo confianza, seguridad, paz, alegría y amor. Todo esto con el fin de que tu organismo y tu mente funcionen y de la mejor manera, evitando enfermedades que regulen tu organismo y tus pensamientos.

Te recomendamos que hagas lo que puedas por cuidar tu salud, tu estado interior se refleja siempre en el exterior, así que aliméntate de noticias positivas, escucha música alegre, mantén la paz ante las dificultades, evita los disgustos y los desgastes emocionales, de ésta manera te aseguramos que correrás muchos menos riesgos de exponerte ante alguna enfermedad.