Un sueño en verdad reparador tiene que ser continuo por al menos 8 horas y debe ser en las noches. Dormir bien no solo te ayuda a tener un descanso merecido para iniciar cada día con más energía y entusiasmo; también afecta muchos sistemas en tu cuerpo.

De acuerdo con la doctora Guadalupe Terán Pérez quien es investigadora en la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en México, el periodo de descanso debe coincidir con las horas más oscuras del día. Esta profesional redactó un artículo con el título “Dormiré cuando me muera y otras frases para morir pronto”. En el mismo nos cuenta que eso de que “el sueño perdido jamás se recupera” es muy cierto porque se trata de un proceso natural en que el cuerpo se restaura cada día, así que el sueño perdido es tiempo perdido del cuerpo para hacer sus funciones naturales.

Muchas personas ven el tiempo de sueño y descanso como una pérdida de tiempo en la que podrían estar trabajando o creando ideas maravillosas para tener un mejor futuro. El sueño es visto como una actividad inútil y como un símbolo de debilidad. Qué idea más descabellada y errónea. Todo ser humano necesita descansar para poder seguir produciendo con éxito.

Para quienes tienen la idea de que una persona eficaz no puede “darse el lujo” de dormir, deben saber que la falta de sueño consigue matar lentamente al disminuir la esperanza de vida y reducir ciertas funcionalidades básicas del cuerpo. La fase de descanso es una necesidad vital para cualquier organismo, tal como lo es hidratarse y alimentarse.

De esta actividad esencial dependen otros procesos complejos como son:

  • Aprendizaje de cosas nuevas.
  • Consolidación de la memoria.
  • Planeación y estrategias.
  • Respuesta a enfermedades.
  • Respuesta a situaciones externas.
  • Regulación de la temperatura y peso corporal.

El ciclo de sueño de cada persona se sincroniza con la luz ya que esta estimula a las personas a permanecer despierta; ocurre lo contrario con la oscuridad. La doctora Terán recalca que usar dispositivos electrónicos que emiten luz azul también afecta el descanso de las personas. Artefactos como teléfonos inteligentes, tabletas, computador u otros hacen que sea más difícil conciliar el sueño. Además, causan despertares nocturnos.

Un adulto requiere entre 7 y 9 horas de sueño al día para conseguir un descanso apropiado. Si no se consigue este tiempo de descanso promedio, aumentan las posibilidades de desarrollar trastornos como hipertensión, diabetes, ataques cardiacos, obesidad, y otras enfermedades cardiovasculares y metabólicas.

No descansar apropiadamente también conlleva a efectos inmediatos en el sistema cognitivo. Se ven afectadas las habilidades relacionadas con el procesamiento de información como la atención, la percepción, el aprendizaje, la memoria, planeación y claro, la solución de problemas. Es normal que una persona que no esté durmiendo lo suficiente se distraiga con facilidad, cometa errores en el trabajo, trabaje de forma lenta y sea inevitablemente, menos productiva.

No dormir también genera cambios en el estado de ánimo. Aumenta la sensación de irritabilidad, haces cosas por impulso, tienes conductas agresivas que a la larga te genera problemas sociales y te haces vulnerable a desarrollar ansiedad o depresión.

Te contamos algunas recomendaciones para dormir y descansar mejor:

  • Ponte un horario para dormir y no te saltes ninguna hora.
  • Evita las bebidas estimulantes como el café, té, gaseosas u otras antes de ir a la cama.
  • Evita el cigarrillo.
  • Evita usar aparatos electrónicos hasta media hora antes de ir a la cama.
  • Crea un ambiente adecuado para el descanso donde dormirás.
  • Antes de dormir haz actividades relajantes como tomar un baño caliente, leer un poco, hacer respiraciones profundas.