En el corazón de una mujer buena no hay cabida para las rendiciones. Ella lucha con fuerza por los demás, jamás dice que no si sabe que por lo que lucha es honorable y es el mejor apoyo en cualquier necesidad. Pero debes saber que cuando una mujer buena llora, lo hace a escondidas, cuando ya no puede más; ella se cansa de ser fuerte y su alma necesita dejar salir esas lágrimas para repararse a sí misma.

Cuando la carga emocional es muy alta ella igual se aferra a darlo todo por quien la necesita. Allí decimos, “oh, ella es una mujer muy buena”, y aunque son muchos los que están conscientes de lo que es bueno y malo para definir su personalidad como alguien bueno, sabemos que hay mujeres proclives a soportar con mayor fuerza las sobrecargas, las decepciones y el sufrimiento emocional.

Goethe, poeta, dramaturgo y novelista, definió muy bien en un pequeño juego de palabras lo que una mujer buena lucha con sus emociones, solía decir que quien no ha terminado nunca una comida encerrándose después en su habitación para llorar, es que nunca ha probado el auténtico sabor de la vida.

Las personas lloran por diversas razones pero hay quienes lo hacen solo por el cansancio de aparentar que puede con todo, de mostrar gran fuerza para soportar cualquier tempestad. De mostrar que es invencible.

¿Por qué las mujeres buenas lloran a escondidas?

Comúnmente se le da el título de buena persona a alguien que se orienta más hacia los demás que a sí misma. Esos comportamientos que buscan la felicidad a través de hacer el bien a los demás. Es un tanto de altruismo pero con mucha dignidad y humildad. Estas mujeres son muy admirables, pero debes saber que aun con todo el bien que hacen, es muy duro para ellas llevarlo a cabo.

Algo común entre estas buenas mujeres es que eligen desahogarse en la soledad en vez de hablarlo con alguien.  Esto se debe a diferentes aspectos psicológicos que la Universidad de ciencias de la Salud de Japón se encargó de definir:

Se analizó el trabajo de 300 enfermeras por todo un año, ellas mismas explicaban que se enfrentaban a situaciones difíciles que las llevaba a tener una alta tensión emocional. Entonces, cuando necesitaban desahogarse preferían hacerlo solas porque era más catártico y conseguían un bienestar reparador. Ellas mismas afirmaban que quince minutos de llanto estando solas las hacía volver de nuevo a sus responsabilidades con energía.

La psicología de las lágrimas

El llanto ayuda a liberarse del dolor, es una defensa del cuerpo ante los conflictos emocionales. El cuerpo transforma la tensión en lágrimas saladas. Las mujeres lloran para que el miedo abandone la mente y el alivio se ponga en su lugar, para que la tristeza salga y se convierta en capacidad para consolar. No importa si se hace en público o en la soledad, el caso es que desahogarse a través de las lágrimas es algo seguro.

Las mujeres son las que suelen ejercer más el rol de cuidadoras, así que son ellas las que más se identifican como personas buenas por la grandeza de su corazón. Ellas lo dan todo a cambio de nada por quienes aman, sus hijos, sus parejas, su familia. Por ello, estudios como el realizado por la Organización Holandesa para la Investigación Científica muestran que las lágrimas de una mujer son una forma de lenguaje interior, son una herramienta emocional para reponerse a sí mismas y seguir siendo las luchadoras que son.

Las lágrimas de acuerdo con diferentes ciencias y corrientes: biología, psicología y catarsis

Según la biología, las mujeres lloran con más facilidad por la falta de testosterona que en los hombres lo inhibe; y la hormona prolactina, presente en la mujer de forma más elevada, facilita la liberación de las lágrimas.

Psicólogos afirman que las lágrimas facilitan la comprensión del mundo interior de cada uno y sus necesidades. Se trata de una expresión emocional que actúa como desahogo para luego conseguir ver con mayor claridad mental las necesidades no entendidas.

Las lágrimas tienen un poder catártico que permite alcanzar un mayor beneficio de ellas. Según expertos, las lágrimas liberadas por deshago tienen proteínas que ejercen un poder curativo en el organismo de las personas. Pues las mujeres se benefician de esto.

Las mujeres buenas suelen llorar a escondidas porque así obtienen mayor consuelo al poder ser ellas mismas sin su tan fortalecida armadura. Sin embargo, las armaduras pesan y aunque el buen llanto ayuda a desahogar amarguras y decepciones, siempre es bueno recordar priorizarse y ponerse límites para atender más su propio corazón que el de los demás.

Recuerda que tu corazón no está hecho de hojalata, sino más bien de carne, sueños y lágrimas saladas.