Aunque no necesitamos escucharlo todo el tiempo, sí necesitamos saber de vez en cuando lo que significamos para los demás; en especial si se trata de nuestra pareja. Frases como “te quiero”, “eres importante para mí” o un “gracias por ser como eres” son algunas de las que nos gustaría escuchar. Saber lo que significamos para alguien no tiene por qué ser un signo de debilidad, por el contrario, solo es un acto de sensibilidad sobre el hecho de que somos humanos.

No es que nos haga falta sentirnos validados o aceptados, es simplemente escuchar en voz alta lo que alguien más siente desde lo profundo de su corazón. Las palabras son caricias para nuestras emociones. Y las necesitamos.

El amor no es algo tan simple y sin valor, con el amor nos sentimos nutridos, reconfortados.

Y cuando estamos junto a alguien que dice amarnos no podemos dar el amor por sentado y seguir con la vida como si hasta ahí llegara el esfuerzo de amar. Los vínculos emocionales deben fortalecerse. Cuando alguien te dice “ya sabes lo que siento” no es suficiente para alimentar una relación, por el contrario, decepciona. O la frase “si estoy contigo es por algo”, sí, por algo será, pero no para lo que realmente deseas. Porque tú quieres un amor profundo de ese que te lo recuerde siempre que pueda.

Básicamente nadie necesita escuchar una y otra vez lo que significa para los demás, pero sí es vital que las personas que ames consigan hablar el lenguaje de las emociones y se comuniquen contigo para hacerte saber lo que significas. El no hacerlo crea y alimenta dudas, incertidumbres y vacíos emocionales que invitan a desistir de la lucha por el amor.

A menudo, quien sienten ese vacío emocional tiene que volverse un experto leyendo gestos. Tiene que leer el cariño a través de las miradas, las acciones y la sinceridad en las conductas de quien no consigue expresarse verbalmente. Eso puede ser muy agotador.

Tenemos la necesidad de escuchar que somos importantes y sentirnos como tal.

Parte del amor, parte de una relación es hacerse sentir mutuamente el cariño y el reconocimiento de sus sentimientos. Es poner todos los sentidos a merced de lo que sentimos, expresar lo que los latidos del corazón quieren decir. Hace falta, sí, para sentir un equilibrio por el propio bienestar y la plenitud emocional. Todo ser humano está programado para conectar con sus semejantes porque así es como se garantiza su existencia, estableciendo conexiones humanas fuertes. Solo así avanzamos, evolucionamos y crecemos.

Por lo tanto, nadie tiene que sentirse débil por sentir la necesidad de escuchar lo que significa para alguien más. Para el cerebro es un acto muy significativo escuchar un “gracias”, “eres increíble”, “me encanta tenerte a mi lado”, y no solo por decirlo, sino porque es oportuno y necesario.

Este tipo de actos no solo es necesario para los adultos, los niños necesitan escuchar esas frases también; son un alimento vital en su crecimiento como personas de bien. Ellos necesitan un refuerzo positivo mediante la palabra, se trata de una caricia emocional que les confiere seguridad y los hace sentir satisfechos.

Es muy importante transmitir los sentimientos que tenemos a los demás, no solo porque está bien hacerlo, sino porque haciéndolo alimentamos al otro emocionalmente.