Tú fuiste todo para ella. Te miraba como si fueras un sueño, algo imposible de suceder, te amó incondicionalmente y luchó porque esa relación que tenían funcionara. Solo que después de todo, no pasó más de ser un sueño. Solo tuvo ojos para ti y por ello tomó la decisión de darlo todo esperando que tú la amaras igual.

Sabía que tenías expectativas, sabía que querías ver todas tus opciones, así que se aferró a la idea de satisfacer todo lo que necesitabas; hasta cambió ciertos aspectos de sí misma para ser la chica que tú querías que fuera, y todavía así, no funcionó.

Ella sabía que no era perfecta, ni estaba tan cerca de la perfección, pero ella sabía que tenía mucho que ofrecerte; por lo tanto, se esforzó tanto como pudo para ser perfecta pero para ti únicamente. En realidad, esperaba escuchar de tu boca que estaba hermosa, que la apreciabas y la amabas tal como era, con las imperfecciones y las peculiaridades.

Pero sobre todo, ella quería estar contigo más que cualquier cosa.

Fuiste una especie de héroe en cierto momento, le hiciste brillar sus ojitos de felicidad. Lograste que su cuerpo temblara con solo un roce, con solo una mirada conseguías que su corazón se acelerara impaciente. No había duda, tenías en tu poder la llave de su corazón.

Quiso hacerte feliz. Quiso ser el mejor motivo de una sonrisa tuya, quería ser la razón de tu felicidad. Sin importar lo que sucediera, ella esperaba ser tu amiga y compañera, quien te tomara la mano si te sentías deprimido para hacerte sentir mejor. Quería ser tu apoyo, tu almohada, con quien te sintieras cómodo, tu inspiración y esperanza.

Su amor por ti fue tan fuerte que ella optó por poner todas sus prioridades no solo debajo de ti sino a un lado. Se encomendó la única tarea de cuidar tus prioridades; aun cuando ella no estaba en esa lista.

Ella solo quería lo mejor para ti.

Te amaba con cada parte fuerte de sí misma, puso su alma, su mente y cuerpo a tu entera disposición. Te entregó su corazón en las manos. En pocas palabras, todo, te entregó todo. ¿Y qué hiciste tú?

Diste su amor por sentado. Jamás la trataste como ella a ti, ni siquiera se te ocurrió devolver esos sentimientos genuinos. Tomaste todo lo que te entregó y lo tiraste como si no valiera nada. La dejaste recogiendo todos los pedazos de sí misma. Ella mejor que nadie conocía tus defectos, pero igual los aceptaba y hasta los apreciaba porque eran parte de tu identidad.

Te aceptó por quien eras con todos tus defectos, singularidades, inseguridades, miedos y problemas. Jamás intentó cambiarte porque para sus ojos eras perfecto tal y como eras. Con todo eso que le hiciste, te merecías que te odiara, pero ella ni siquiera era capaz de hacer eso. Todo tu amor fueron mentiras, la hiciste sentir que no era suficiente y la lastimaste tantas veces. Jamás tuviste la iniciativa de preguntar cómo se sentía ella o simplemente cómo había estado su día. Siempre se trató de ti la relación, tus necesidades, más nada importaba. Ella debería haberte odiado porque fuiste un miserable egoísta y deshonesto.

¿Sabes por qué fuiste un egoísta? Porque la mantuviste cerca de ti, le diste migajas para mantenerla ilusionada, esperanzada. La mantuviste cerca para que estuviera disponible cuando quisieras, para alimentar tu ego porque sabias que ella era mucho mejor persona que tú.

Ella quería quedarse pero tú hiciste que se alejara.

Se esforzó demasiado en hacer que lo suyo funcionara. Tenía la esperanza de que cambiaras la forma de tratarla, que te dieras cuenta que con ella podías ser muy feliz. Pensó que su amor interminable iba a suavizar tu corazón y calentar esa frialdad, pero nunca pasó. Todo fue una mera ilusión.

Su único error fue amarte demasiado.

Te apoderaste de partes de ellas que pensó nunca volver a encontrar. Pero su paciencia tenía límites después de todo. Se dio cuenta que no la amabas, porque a quien se ama no se destruye y tú no hacías más que dañarla cada día. Alguien que ama en verdad no rompe el corazón sin miramientos y luego dice como si nada que la ama. No se arruinan las esperanzas y luego le dices que sea fuerte y te espere. Eso no es amor, es narcisismo.

Ella se dio cuenta que ya no tenía sentido insistir en una vida contigo. Se dio cuenta que necesitaba soltarte por su propio bienestar. Y ni te atrevas a decir que se fue porque era voluble, egoísta y débil. Se fue porque ya no podía soportar la forma en que la tratabas. Se cansó de tu manipulación y de los juegos mentales.

Ella finalmente se fue porque no encontró razones válidas para quedarse. Y un día te arrepentirás, te dolerá hasta los cimientos haber perdido a una mujer tan única. Solo unos pocos tienen la fortuna de ser amados por una mujer así, tú fuiste uno y no te importó.

 

Fuente:

Ella quiso quedarse pero la empujaste lejos

https://curiousmindmagazine.com/she-wanted-to-stay-but-you-pushed-her-away/?fbclid=IwAR1LyMVt1MFRheClvjC0NMnIPMNviQUbfMlsz7g979AkWwVEMRW4a-0L7zo