Ante la crisis mundial provocada por el coronavirus, Italia y España son ahora los países más afectados, esta semana cerca de 500 personas murieron en 24 horas en Italia. El coronavirus se ha cobrado más de 3.400 personas en Italia superando ya a China. 41.035 casos confirmados y 3.405 muertes superando a China. En su gran mayoría, personas de la tercera edad.

Hay ya muchas historias que se han tenido en torno a los pacientes y médicos que están batallando contra esta terrible pandemia de esta enfermedad.

En medio de esta crisis un grupo del Partido Demócrata en Milán, han tenido la idea de ayudar a que los pacientes que se encuentran aislados, para poder contactarse con sus familiares y seres amados. Y quizás darles la oportunidad de despedirse.

El jefe del Hospital de San Carlo de Milán ha contado del dolor de las personas ingresadas. Personas en total soledad y aisladas de sus familiares y amistades.

Conscientes de lo que está pasando, y de la falta de medios tecnológicos, han decidido donar Tablets para que los pacientes se puedan despedir antes de su fallecimiento.

Miembros del partido político compraron estos dispositivos para que tengan la oportunidad para hablar y saludar a sus seres queridos. El hecho de morir en soledad duele incluso más que la propia muerte.

“La idea de no poder decir adiós me duele más que la muerte misma y hay otras residencias para ancianos, hospitales y hospicios donde ya no existe la posibilidad de decir adiós.”

“Sé de la importancia de las máscaras, guantes e instrumentos médicos, pero el derecho a decir adiós, para los que se van y para los que se quedan, no deben ser menos importantes!” sentenció Lorenzo Musotto.

Se llama a los gobiernos, la ciudadanía y a todas las personas en el mundo, a unirse y reunir fondos para este tipo de acciones solidarias.

Ponerse en la piel de aquellas personas aisladas, que pasan horas y horas, todo el día esperando a ser sanados, debe ser un gesto importante a tener. Es un asunto de conciencia colectiva.

Aquí un ejemplo de esta noticia:

Fuente: elnacional.cat