Una realidad nos persigue hoy en día, las personas tienen falta de empatía, se concentran en lo mecánico, en los libretos ensayados de toda la vida sin pensar en las dificultades que hay afuera, que padecen otros todo el tiempo, todos los días. Es cierto que la influencia de una sola voz podría no hacer ninguna diferencia ni que puedes vivir infeliz pensando en todo el mal del mundo, pero a ver, tal vez muchas voces unidas sí se hagan escuchar, y solo un acto de bondad puede cambiar el día y hasta la vida de alguien más.

Por ello, es esencial motivar e inspirar para que sean cada vez más quienes se animen a tener actos de bondad. Y qué mejor que esta época del año para recordar que debemos ser agradecidos, amables, inspirar alegría y estar llenos de amor para compartir con quienes necesitan afecto. Cada año, en diciembre, personas de todas partes buscan una nueva forma en la que puedan ayudar a alguien más y devolverles la sonrisa que luego de tanto sufrimiento han perdido.

Todos tenemos el poder dentro para hacer una pequeña diferencia que cuando se acumula se crea una brecha más grande entre la tristeza y la alegría en las personas. Y hoy te traemos un ejemplo maravilloso que debería aplicarse en todas partes alrededor del mundo. En temporada de donaciones, los estudiantes de una escuela irlandesa de nombre Gaelscoil Mhíchíl Uí Choileáin se propusieron a impartir la alegría navideña de una forma especial.

En todo el mes de diciembre, en vez de tener tareas para la casa, los maestros piden a sus alumnos que hagan actos de bondad. ¿Cómo es eso? Pues tener buenas obras, ser bondadosos y ayudar a quien lo necesite y puedan, ya sea a familiares o integrantes de la comunidad. También asistir a lugares de mayor necesidad y tener cualquier acto que ayude a alguien más.

Cada una de esas obras que realicen deben ser escritas cada día en un “Dialann Cineáltais” que significa “Diario de bondad”, deben ser firmados por los padres para luego ser entregados a sus maestros en la escuela. Se trata de una práctica que por medio de una asignación hace que los niños tomen estas acciones bondadosas como algo de todos los días. Para que se familiaricen con la virtud de dar sin esperar nada a cambio, de ayudar sin prejuicios.

Una práctica que incentiva y educa sobre valores, cosas necesarias en los niños hoy en día para que en su crecimiento vaya inmerso y se conviertan en adultos conscientes y compasivos.

Es el tercer año consecutivo que se hace esta actividad en la escuela irlandesa, y cada año tiene una temática de valores diferente. El año anterior estuvo motivado hacia la gratitud y de la misma forma, tuvieron que llenar un Diario de gratitud.

“La bondad empieza contigo”.

En una publicación en Facebook, la misma escuela hizo público esta actividad, exponiendo todo lo que deben hacer los niños y en el que se especifica que no tendrán tarea para la casa. Pueden elegir de qué forma mostrar esos comportamientos amables.

Hasta tienen un horario de actividades, los lunes pueden visitar lugares o personas enfermas o tristes, llamar por teléfono a alguien que está muy lejos o enviar una tarjeta de Navidad a un familiar solitario. Los martes son los días de provecho en esfuerzo físico, pues sí o sí deben ayudar con las tareas domésticas en casa; los miércoles deben ingeniárselas para alegrar el día a una persona y los jueves son para hacerse más felices a sí mismos con actividades que disfruten.

De acuerdo con el director de la institución:

«Estamos alentando a nuestros alumnos a pensar en el verdadero espíritu de la Navidad, el espíritu de amabilidad y generosidad. Con tal énfasis en el aspecto materialista y comercial de la Navidad, a menudo tendemos a pasar por alto de qué se trata realmente… ¡Buena voluntad!

Desafortunadamente, no todos están en condiciones de disfrutar la Navidad, algunos están solos, algunos están tristes, algunos pueden desear lo que no tienen y algunos simplemente no disfrutan de las festividades. Pero no hay nadie en este mundo que no se beneficie de un acto de bondad, y la alegría de la bondad es que no cuesta nada.

Nuestro mensaje para los niños es muy simple: pueden ser la razón por la que alguien sonríe hoy y definitivamente pueden ayudar a hacer de este mundo un lugar mejor para los demás y para ellos mismos.»

Se trata, sin duda, de una actividad hermosa y de mucho aprendizaje en el que se inspira a los niños a conectar con otros seres humanos y a desarrollar y poner en práctica sus valores humanos. ¿Te gustaría que implementaran esto en la escuela de tus pequeños?