Así es, se ha comprobado científicamente que los árboles son más inteligentes de lo que imaginas.

Peter Wohlleben, un investigador alemán, autor y experto en árboles, asegura que los mismos pueden sentir dolor y tienen emociones como el miedo. También les gusta estar juntos y abrazarse porque aman la compañía. Y les gusta tomarse las cosas con calma. Claramente, a este investigador le encanta estar rodeado de árboles y ha dedicado toda su vida a estudiarlos.

Él explica que existen amistades entre los árboles, que son capaces de formar vínculos como si se trataran de un par de ancianos cuidándose el uno al otro. Los árboles tienen sentimientos.

Wohlleben, quien también es guardabosques realizó un documental, de nombre “Intelligent Trees” (Árboles Inteligentes) junto a Suzanne Simard, ecóloga de la Universidad de British Columbia.

“Pueden formar lazos como una pareja de ancianos, donde uno cuida al otro. Los árboles tienen sentimientos. A los árboles les gusta estar juntos y abrazarse. Ellos aman la compañía. Pueden sentir dolor, [y] tener emociones, como el miedo.”

De acuerdo con el contenido publicado en el documental, los árboles también tienen algo similar al latido de un corazón. El Dr. András Zlinszky de la Universidad de Aarhus, Dinamarca, usó una técnica innovadora de escaneo láser para conseguir medir la ubicación exacta de las ramas y hojas de 22 diferentes especies de árboles y arbustos. En la publicación de los resultados se planteó que se observó ciclos de movimientos inesperados.

De esa forma se pudo detectar que algunos árboles suben y bajan sus ramas varias veces durante la noche, esto sucede por un transporte de agua y azúcar que viene siendo la versión de un latido de corazón para los árboles.

Zlinszky dijo en un comunicado:

“Detectamos un movimiento periódico previamente desconocido de hasta 1 centímetro (0,4 pulgadas) en ciclos de dos a seis horas. El movimiento debe estar conectado a variaciones en la presión del agua dentro de las plantas, y esto significa efectivamente que el árbol está bombeando. El transporte de agua no es solo un flujo de estado estable, como se creía anteriormente.”

Esto indica que en toda una noche, ciertas especies de árboles bajan sus ramas hasta 10 centímetros, lo que equivale a 4 pulgadas, antes de levantarse cuando sale el sol. El proceso es tan lento y sutil que hasta hace poco se creía que ese aspecto era propio solo de algunas familias de árboles. Pero ahora, se han dado cuenta que se extiende a muchas más especies.

Por ejemplo, una magnolia, de nombre científico magnolia gradiflora, pasa por tres ciclos enteros de ajuste de sus ramas. Eso sucede por un cambio en la presión del agua que afecta el bombeo de fluidos y sustancias mientras transcurre la noche.

A continuación está el tráiler de ese documental genial y muy revelador sobre la impactante naturaleza que cada día, nos sorprende más: