Las personas deprimidas son cerradas, les cuesta abrirse a la posibilidad de mejoría por una razón; son realistas. Ellos saben que a pesar de las palabras bonitas y de ayuda, el mundo va seguir siendo el mismo caos de todos los días. A veces pueden ser un poco delirantes, pero esa depresión también puede significar que son mejor para juzgar su propio desempeño y la realidad en general de todas las cosas.

A eso se le llama “realismo depresivo” y sugiere que en un estado normal, las personas operan bajo delirios felices, cosa que se aleja cuando se está deprimido. Esta idea destruye por completo la hipótesis de que las personas deprimidas tienen una perspectiva muy negativa del mundo; la realidad, es que ven el mundo tal cual como es.

El Instituto Nacional de Salud Mental explica que la depresión es una de las enfermedades mentales más comunes en los Estados Unidos. Afectó a más de 16 millones de personas solo en el 2015. El concepto de realismo depresivo se expuso por primera vez en 1979. Los investigadores presentaron a participantes deprimidos y no deprimidos un botón y una luz verde. Con ello preguntaron a los sujetos que averiguaran hasta qué punto sus respuestas al presionar el botón controlaban la luz verde.

Quienes estaban deprimidos consiguieron juzgar mejor su grado de control mientras que los no depresivos suponían que tenían más control del que realmente tenían. De acuerdo con Colin Feltham, profesor en la Universidad Sheffield Hallam y autor del libro Realismo depresivo, el mismo todavía es considerado una hipótesis por muchos, pero no todos, los psicólogos.

Los estudios han dado resultados mixtos. El realismo depresivo puede estar vinculado a otras teorías de la psicología como la teoría del manejo del terror.  Este sugiere que la naturaleza humana está conectada al autoengaño, es decir que para evitar conceptos aterradores como la muerte, las personas viven en un estado de autoengaño, pero al estar deprimido es más difícil que te engañen.

Según Feltham, “Algunos psicólogos admiten que un elemento de autoengaño puede ser necesario para el propio bienestar”. Es decir que a las personas deprimidas les puede faltar ese optimismo crucial que ayuda a sobrevivir a una vida de angustia, falta de sentido y muerte. Si bien consiguen ver las cosas de forma más realistas, todos entendemos que la realidad a veces deja picaduras dolorosas.

Las personas con mayor probabilidad de experimentar realismo depresivo son los introvertidos, los hombres y las personas con alto coeficiente intelectual. Y es más probable que se presente en personas levemente deprimidas, porque en aquellos que sufren de una depresión mayor tienden a sufrir más bien distorsiones severas de sus pensamientos.