Ya me cansé, fue demasiado exhausto intentar que me amaras ya tantas veces. Sí, estoy cansada de amarte. Por mucho tiempo ideé estrategias y formas de convencerte de que yo era la indicada para ti, que estábamos destinados a estar juntos. Pero mi esfuerzo fue en vano, todo lo que hice contigo fue un error, una pérdida de tiempo total.

Te ofrecí cada uno de mis días mi amor entero con la esperanza de que me devolvieras el mismo afecto. Te entregué mi tiempo, mis energías y mis pensamientos creyendo que algún día verías lo mucho que podía valer para ti. Te di mi mundo, ese que por tantos años luché en construir porque quería que fueras parte de él. Te di mi alma creyendo que la protegerías de los peligros y de las emociones falsas. ¿Y qué pasó? Todo mi esfuerzo quedó reducido a la nada.

Lo que sucedió es que aún después de tanto esfuerzo y tanta entrega de mi parte seguía relegada a estar en el último ítem de tu lista de prioridades. Nunca sería suficiente para ti. Ahora lo sé.

Y eso lo comprendo, no todos podemos obligar a que nos amen, sería cruel y desgarrador; lo que no logro entender es por qué permitiste que mi amor por ti siguiera avanzando para nunca darme nada a cambio. Eso es narcisismo. Me seguía preguntando absurdamente cuánto tiempo más debía esperar a que decidieras quererme, a que decidieras que yo era tu única opción. Pero ya no seguiré esperando por ti. Ya fue demasiado, no puedo seguir soportando el dolor ni puedo aceptar ser nadie para ti.

Ya no puedo seguir dándote amor si nunca sopesaste siquiera la idea de amarme como yo a ti, de darme igual o más de todo lo que yo te daba. Así que, llegó el momento de decirte adiós.

Me despido de ti. De todos los recuerdos que juntos construimos pero que solo yo conservo en mi memoria. Me despido de las esperanzas vacías que te tenía y de toda la tristeza y las lágrimas que me dejaste sentir. Estoy soltando tu mano porque ya no me permitiré estar luchando sola en una relación y que tú solo aparezcas cuando me necesitas.

Le dejo al olvido todo lo que hice por ti porque ya no estoy dispuesta a seguir luchando y menos ahora que me doy cuenta que todo el esfuerzo fue en vano.

Estoy segura de que no será fácil porque sea como sea mis sentimientos siguen latentes, pero quedarme a tu lado es mucho más difícil y doloroso. El amor se estaba convirtiendo en heridas abiertas todos los días, me castigaba intentando hacerte feliz. Renuncié a mi mundo por ser completamente parte del tuyo. Pero ahora me toca reencontrarme, reconstruirme.

Acepté mi realidad, no estamos destinados a estar juntos; nunca iba a pasar porque lo que yo valoro, a ti no te importa ni un poco. Así que nunca íbamos a estar bien juntos, nunca fuiste la persona ideal para mí. Por eso, ahora te digo adiós. Adiós a ti, a los recuerdos agridulces, a mis esperanzas y sueños, al mundo que conocí contigo, a todo.

Solía ser mucho más antes de ti, y apagué por un tiempo mi esencia para entregarme por completo a tus necesidades. No volverá a pasar, jamás volveré a dejar de ser quien soy ni que otra persona me arrebate mis deseos. No puedo seguir perdiendo el tiempo, me espera toda una vida de ensayo y error, pero no más de conformismo. Estoy lista para explorar lo que se viene, para abrir nuevas puertas y encontrar muchas sorpresas agradables.