Guardaparques consuela a un gorila que perdió a su madre en manos de cazadores


La imagen transmite amor y pena en partes iguales. La hermosa fotografía fue tomada en la República Democrática del Congo, en el Parque Nacional de Virunga; aunque es una imagen con mucho amor entre un hombre y un gorila es terrible saber que se trata de la consecuencia de un acto horroroso de la humanidad.

En la imagen se aprecia un abrazo cálido que el guardaparques Patrick Karabaranga le da a un gorila de montaña joven para consolarlo por la pérdida de su madre. Ella fue asesinada y ahora había quedado huérfano.

Así como lo lees, un acto despreciable. Ambos padres tanto del gorila como de otros más pequeños fueron asesinados por cazadores furtivos que se dedican al tráfico ilegal y contrabando fuera del parque. Los pequeños quedaron desolados con la necesidad de tener en sus vidas figuras paternales.

Es una situación en verdad terrible, pero este guardaparques supo manejar la situación con éxito. Emocionalmente no hay mucha diferencia entre un gorila y un humano. Karabaranga se acercó al joven gorila cuando estaba sentado y entristecido, lo abrazó como un buen amigo lo haría para demostrarle que estaba allí para él, que lo comprendía y que tenía su cariño. Ese gesto fue bien recibido, pues el gorila correspondió el abrazo poniendo su mano sobre la pierna del hombre. Algo similar a un “gracias”.

Sin duda un vínculo hermoso entre dos especies que nos demuestra lo parecidos que somos. Sin embargo, aunque el gesto inspire ternura, no hay que olvidar el motivo que originó todo. El lado despreciable del humano.

En el Parque Nacional de Virunga viven casi 200 gorilas de montaña. Una cifra que representa un cuarto de la población total mundial de esta especie. Sí, lamentablemente el gorila de montaña está en peligro de extinción, ya lleva algunos años en la Lista Roja de la UICN por el mismo motivo por el que tantas otras especies están en peligro: la causa de su muerte en estado salvaje se debe la pérdida de hábitat por tala ilegal, la caza ilegal, el contagio de enfermedades humanas y la guerra.

Situaciones en las que todas influye el ser humano. ¿Qué estamos haciendo? Nos destruimos a nosotros mismos, acabamos con nuestro hogar y acabamos también con animales inocentes que nada tienen que ver con nuestra falta de sensatez.

Sumemos a la protección animal y ambiental, restemos a la inconciencia.

En el siguiente vídeo puedes ver cómo es la vida de estos gorilas en el parque y el apego y vínculo que forman con sus cuidadores, incluido el guardaparques Patrick Karabaranga. Hay que aplaudir su labor.