Después de una relación fallida, cuando un tercero intenta saber o nos pregunta por qué terminó la relación, tendemos a dar una respuesta que intente evadir la realidad. Porque es que a falta de una buena explicación cuando se rompe una relación, es mejor inventar algo que nos proteja a ambos.

Es decir, cada pareja es un mundo diferente en el que colisionan personalidades variadas con gustos y límites marcados. Con sueños y planes diferentes, con niveles de tolerancia distintos. Así que el hecho de que ambos tengan tantas particularidades hace que como pareja cambien a lo largo del tiempo; ya sea que se adapten o fomenten un cambio en el otro. Lo cierto es que los dos integrantes que forman una pareja pueden ir alejándose el uno del otro poco a poco, de forma gradual y sin notar esos cambios. Y un día de pronto se dan cuenta que duermen al lado de un extraño.

Pero, ¿por qué terminan las parejas su relación?

Fíjate lo siguiente, en el año 2014, en España hubo 100.746 divorcios. Y a esas rupturas legales hay que sumarle las parejas que terminaron que no vivían en matrimonio. En esos números hay muchos sentimientos escondidos detrás de varias razones.

Muchas veces por miedo a las reacciones del otro, o para mitigar lo más posible el daño, lanzan frases como “no eres tú, soy yo”, o “ya no estoy enamorado o enamorada” o la más terrible para ciertas personas: “me enamoré de alguien más”. Pero sabes bien en el fondo que hay otros motivos que no te atreves a poner en palabras. Y esas son las verdaderas razones por la que una pareja termina su relación, no por esas excusas.

Falta de comunicación

El pegamento básico que mantiene a las parejas que apenas inician o que ya llevan tiempo juntas es la comunicación. Una vez que esta cualidad se pierde, todo lo demás se acaba. Y lo cierto es que cuando hay situaciones complicadas muchos temen expresar sus sentimientos, o para no seguir discutiendo, prefieren callar. Es común que ese miedo a comunicarse despierte cuando se despierta el miedo a mostrarse vulnerable. Algo que les sucede mayormente a los hombres que socialmente, por su condición de “hombres”, se retienen a decir cómo se sienten o lo que quieren.

Sienten que comunicarse y decir cómo se sienten es cederle a su pareja una ventaja para ganar las disputas. Por otro lado, al decir la verdad también tememos hacer daño y que nos hagan daño. Entonces todo se acumula.

Ser indiferentes

Sin duda, no poner nuestra atención y hacer creer que no es importante lo que suceda en una relación, acaba con ella. Y peor, esta acción va mezclada con orgullo, una actitud que empeora el sentimiento. La verdad es que cuando se está en pareja debemos ceder un poco nuestro orgullo para poder adaptarnos a las diferencias de cada uno. Una vez que uno de los dos empieza a ser indiferente, su contraparte empieza a responder emocionalmente de la misma forma. Poco a poco van cayendo en un pozo sin fin de desamor, de desinterés, de olvido.

La falta de compromiso

En un contexto social cuando una pareja es aún muy joven, uno o los dos tiende a pensar que la vida es demasiado larga y que eso les permite seguir degustando y probando cómo es la vida con una u otra persona antes de involucrarse en un nivel más profundo. Entonces aparece la falta de compromiso que está íntimamente relacionada con el miedo a perder experiencias de vida que nunca disfrutarán.

Si se trata de una pareja mayor la situación es más complicada y los miedos son más profundos. Las relaciones anteriores fallidas pueden dejar una marca que no permite que a futuro consiga comprometerse en una nueva relación por temor a ser traicionado una vez más. Y si no hay compromiso en trabajar ambos en la relación, en poner cada uno de su parte para prosperar, todo se acaba.

Intervención de un tercero

Una vez que sientes amor y te sientes feliz al lado de alguien, al igual que esa persona contigo, no significa que siempre será así. El amor no es necesariamente eterno, ni fijo. Al igual que todas las cosas, lo que sucede a nuestro alrededor hace que las situaciones cambien de alguna forma así como los sentimientos. Incluso el amor propio cambia, y no es que se trate de querer más o menos sino de tener diferentes opciones.

A veces llega alguien más que influye la vida de ambos, a veces es simplemente la familia, o alguien menos cercano. A veces, aun con todo el amor que haya, cuando se presentan diferencias terribles, la relación se reduce a la nada. Y el amor no lo hace recuperar. A veces el amor, simplemente no es suficiente.

De acuerdo con la ciencia hay otras razones que hacen que se termine el amor de pareja

Investigadores de la Universidad de Western en Ontario, Canadá, descubrieron a través de un estudio dichas razones. Analizaron a través de entrevistas a 6.500 personas, incluidos hombres y mujeres. Los resultados arrojaron que los motivos eran los siguientes:

  • La falta de sentido del humor.
  • La desconfianza de uno al otro o de ambos.
  • Llevar al mínimo los encuentros en la intimidad.