Joven valiente con síndrome de Down arriesgó su vida para rescatar a niña que se ahogaba en el mar


El instinto de ayuda al ver a otra persona en peligro no viene programado en todas las personas. Algunos se congelan por completo de la impresión así como otros simplemente no les interesa arriesgar sus vidas por otra vida. Pero ese instinto de ayuda debería ser una característica que todos tengamos. Y en la vida cotidiana vemos atisbos de que a mucha gente no le interesa en lo más mínimo ayudar a su prójimo.

Un ejemplo muy sencillo son aquellos que no ceden sus puestos a los mayores en el metro o en el bus. Lo cual es además una falta de respeto. En esta anécdota que te traemos hoy, Valerio Catoia, es un joven italiano que no le importa poner su vida en peligro para ayudar a alguien que lo necesita.

¿Hay algo que lo haga tan especial? Tal vez, el chico tiene síndrome de Down, ¿y eso es lo que debería hacer la diferencia? Con ello solo vemos inspiración, este joven nos hace reflexionar sobre nuestras propias acciones y nos inspira a ser más humanos.

Él arriesgó su vida para salvar a una niña que se ahogaba en el mar. Ahora, todos lo ven como un héroe, porque lo es, porque no hace falta tener una capa ni súper poderes para ser uno. Solo se necesita coraje y valentía y sobre todo el instinto compasivo de ayudar a quien lo necesita.

A Valerio le ha gustado nadar desde niño. Esa pasión la ha tenido toda su vida y después de mucho entrenamiento y disciplina llegó a participar en las Olimpiadas especiales de verano en la modalidad de natación.

En un día como cualquier otro en el que pasaba su tiempo en la playa de Sabaudia, en la provincia de Larina (Lazio), Italia, estaba junto a su padre disfrutando del buen clima y del mar; aunque no esperaba que de pronto todo se agitara y tuviera que llegar a salvar una vida; una anécdota para no olvidar.

Él y su padre empezaron a escuchar gritos de auxilio de dos hermanas que provenían del agua, una de ellas de 10 y la otra de 14 años de edad. La fuerza de las olas las estaba arrastrando a mayores profundidades.

Valerio se levantó y sin siquiera dudarlo se lanzó al mar junto con su padre para ir por las niñas. En cuanto alcanzó a la más pequeña hizo un truco de rescate que había aprendido muy bien en un curso de salvamento. La arrastró hasta la playa con la cabeza fuera del agua mientras que su padre fue hasta la hermana mayor.

Cuando ambos estaban en la playa, otros salvavidas llegaron, pero Valerio y su padre ya habían conseguido salvar a las niñas con éxito. Esas acciones desinteresadas lo convirtieron a él y a su papá en héroes. Y de la noche a la mañana, ya estaba en la prensa conmoviendo a muchos con la historia.

Valerio es un orgullo, no dudó en arriesgar su vida para salvar a alguien más y eso lo hace merecedor del título de héroe. ¿No te parece?