Jóvenes rescatan a un tiburón y muchos en Internet aplauden por su valentía


¿Quién es el depredador en realidad? Los tiburones son criaturas majestuosas que habitan en el mundo marino, y han sido satanizados como animales salvajes y peligrosos. Ellos siguen un guión con su instinto animal, en su hábitat son los reyes y se alimentan de otras criaturas del mar, como ocurre en el orden natural de las cosas.

El tiburón como peligro para los humanos nace cuando intervenimos su espacio, cuando nos apropiamos de sus territorios. Nos ven como desconocidos y como todo protector de su territorio puede activar sus defensas, que no siempre termina en una tragedia.

Lo que sí es una tragedia es cómo las actividades humanas contaminan y dañan cada día más el ecosistema de animales hermosos que viven libres en un estado natural. ¿Cómo estamos abordando tal situación? ¿Qué estamos haciendo al respecto? Aunque es decepcionante ver las consecuencias de las actividades humanas, que hasta pueden matar a estos animales, hay que estar agradecidos que aún existen personas que batallan cada día contra estas prácticas.

En este vídeo verás una acción heroica de parte de un par de jóvenes que encontraron a un tiburón en la orilla de la playa, que no solo necesitaba volver al agua sino que tenía atorado en su garganta un gancho de pesca. Evidenciando entonces que el pobre animal fue víctima de una caza ilegal pues la realidad es que los tiburones son objetivos de tráfico de animales, y hasta presas para ser llevadas a platos exóticos.

Los jóvenes en el vídeo toman al tiburón con mucha paciencia y cuidado para cortar el gancho que tiene incrustado con un tipo de herramienta para eso. Ambos se esmeran en ayudar al tiburón y exitosamente lo consiguen. Después de lograr quitar el gancho lo devuelven al agua, y la historia se vuelve inspiradora.

Mira el vídeo y aplaude la acción heroica de estos chicos salvando al “depredador” del océano de los depredadores que habitan en La Tierra. Tomemos conciencia sobre el daño que le hacemos consiente e inconscientemente a criaturas inocentes como este tiburón.

Fuente: Soy Alma y Espíritu Animal