No lastimes a una mujer atándola a algo que no existe.

No quieras mantenerla cerca solo porque es atractiva, astuta, sensual y muy divertida pero tampoco quieres comprometerte con ella porque no estás seguro o creas que alguien más pueda estar esperándote. Si no la amas, si no estás preparado para elegirla cada uno de tus días, entonces DÉJALA IR.

Ella es una persona, no un objeto que busca hacerte feliz

No seas un idiota inmaduro. Es claro que habrán momentos difíciles en una relación donde las circunstancias sean estresantes y sopeses la idea de cómo sería tu vida al lado de alguien más creyendo que quizá la vida sea menos “difícil”.

Pero si sientes que no puedes darle prioridad a todas sus virtudes y estar agradecido porque haga tu vida más hermosa con su belleza, su risa, alegría, sentido del humor, astucia, generosidad, su compañía y su gran amor por ti entonces no le hagas daño manteniéndola a tu lado. Si estás enfocado únicamente en sus defectos, sus inseguridades, miedos y necesidades por favor, POR FAVOR, solo déjala y no le sigas dañando.

Qué no puedes ver que tal vez su enojo y exigencia es por tu indiferencia, que sus temores e inseguridades se deban a tu comportamiento; esa inseguridad que le transmites le hace daño y su respuesta emocional se puede transformar de amor a rechazo. Porque si una mujer te ama te lo demostrará siempre, pero si ya no se siente segura a tu lado, el amor se convertirá en amargura por no tratarla como lo merece.

Si no estás preparado para estar ahí para ella, ya no la tortures

Una mujer enamorada puede ser un alma frágil e independientemente de qué tan fuerte sea nadie merece esa inseguridad en su vida de no saber si quieren o no estar con ella. Ella necesita sentirse amada y protegida por el hombre que la ama, ella no quiere pensar en que tal vez tú no quieres estar con ella; ella quiere sentirse segura de que su hombre la adora y que no hay cabida para que él siquiera piense que no está en el lugar correcto.

Ella quiere sentirse que fue y será siempre tu mejor decisión. Ahora bien, si esto es demasiado para ti, entonces ya no juegues a ser frío y caliente cada vez que quieras solo porque no estás seguro. Ese juego infantil es de imbéciles.

No seas un idiota. Sé un hombre y déjala ir si no puedes hacerla feliz.