Una escena natural se vuelve impactante cuando un buzo intenta liberar a un tiburón ballena.

Una actividad tan pacífica y entretenida como es el buceo se volvió una jornada con mucha adrenalina luego de que un grupo de buzos encontró un tiburón ballena clamando ayuda en las aguas más profundas cerca de las Islas Socorro, en la costa oeste de México.

Gracias al avance tecnológico y el crecimiento continuo de medios de transmisión como YouTube, puedes ser testigo de cuán brutal y cuánto daño, conscientes e inconscientes, son capaces de hacer los seres humanos a las criaturas que habitan el océano. Y este caso es parte de ello, la situación con la que los buzos se encontraron fue un gigantesco tiburón ballena apresado por una cuerda fuerte y gruesa usada para la pesca comercial, abandonada en algún lugar sin que los responsables se imaginaran o le dieran importancia al hecho de que eventualmente podría aferrarse tan fuerte a este animal, causándole entre mucho dolor que poco a poco lo partiera en dos partes.

Pero el grupo de buceadores no se amilanó ante la situación y la interacción que consiguieron tener con el animal fue increíble, documentando todo en una serie de fotografías sorprendentes bajo el agua.

Afortunadamente, uno de los buceadores cargaba una navaja de bolsillo que empezó a usar inmediatamente después de acercarse al majestuoso tiburón ballena. Muy lento y, sin duda, con mucho temor ante las acciones que pudiera tomar el pez gigante como respuesta a su acercamiento, no dejó de trabajar para ayudarlo.

¿Podrías imaginar las emociones del buceador en ese instante? Tratando de ayudar a la especie animal más grande que existe en el mundo oceánico.

Esta especie a pesar de llevar el término “tiburón” en su nombre, no tiene en sus instintos el deseo de dañar a los humanos pues no son parte de su dieta; esta especie se conoce por ser muy gentil y se trata de un enorme filtro que captura animales mucho más pequeños y plancton para alimentarse.

De igual forma, al ser una criatura tan grande, es difícil no sentir miedo ante su grandeza, pero también les fue sencillo sentir pena ante lo que le pasaba, por ello no desistieron; su espíritu deseoso de ayudarlo los motivó. Se podía notar la agonía que le causaba al animal la cuerda. ¿Cuánto tiempo llevaría ya la ballena en esa horrible situación? ¿Días, semanas, meses? Rompiéndole la piel y aferrándose en su cuerpo.

Y contrario a todo lo que se creía, el tiburón ballena pareció entender que el grupo de buzos estaba ahí para ayudarlo pues cooperó quedándose quieto y moviéndose a la par que el hombre le iba ayudando.

Fue una gran surte para ambos, el tiburón ballena y el grupo de buzos, que uno de ellos llevara un cuchillo. Permitió cortar mucho más rápido la cuerda que lo tenía atrapado y le brindó a los hombres gran satisfacción al poder ayudar al animal y sacarlo de su sufrimiento.

La acción de rescate duró 30 segundos, que fue el tiempo que le tomó al buzo quitarle la cuerda a la ballena.

El regocijo entre los integrantes del grupo de buceo fue evidente; lo habían logrado, sacaron al animal de su miseria.

Al observar estas imágenes donde se refleja el sufrimiento del tiburón ballena a causa de la irresponsabilidad humana ante el bienestar de la ecología mundial y además ver la gran hazaña de estos hombres al atreverse a acercarse a una criatura tan grande para salvarlo, muchas personas han comentado frases que dejan mucho que desear como:

“Solo quiero darle al tiburón ballena un gran abrazo y disculparme.”, comentario que acepta el hecho de que la humanidad está cometiendo errores.

“Yo no soy el pez, pero ver esto me alivia.”, otra frase en agradecimiento por las acciones de los buzos.

Sin embargo, no siempre se satisface a todo el mundo pues en otros comentarios indicaban la decepción por no haber tomado fotografías al tiburón ballena luego de su liberación, a lo que otras personas respondieron con mensajes como:

“A quién le importa si no filmaron al animal después de que fue liberado, alégrate de haber visto algo maravilloso”.

La esperanza que queda, es que la ballena pueda recuperarse de las heridas que le quedaron y que el acto generoso de los buzos haya llegado a tiempo para que con el tiempo el pez gigante pueda disfrutar de sus días nadando y buscando más plancton para alimentarse.

Mira el precioso momento en el vídeo:

Tiburones ballena liberados

Estos cuatro tiburones ballena estaban tan agradecidos con el grupo de buceadores que les salvó de estar atrapados en una red de pesca que incluso se quedaron para nadar después.Da gusto ver este tipo de vídeos 😊❤🌊

Publiée par Asociación Ambiente Europeo sur Dimanche 22 octobre 2017