Seguro habrás visto a personas aterrorizadas e inseguras sobre estar con alguien o no, y seguro habrás escuchado historias de matrimonios maduros que no pueden ni mirarse. O también historias de parejas presionadas por la sociedad que cedieron y se establecieron por miedo a terminar solos.

Y ahí es cuando te preguntas, ¿por qué hacer lo mismo?

¿Todo lo que hay preparado para la vida es una relación, un matrimonio cómodo o un futuro seguro?

¿Estás tan desesperada que de repente llegas al punto de aceptar lo que se te presente?

Mujer, estar sola no debe darte miedo. No es una enfermedad y ciertamente tampoco se trata de una maldición. Y estar sola no significa que te sientas sola. Ya no permitas que los malos estándares de la sociedad te afecten ni que las inseguridades de otras personas te depriman.

Estar sola es básicamente el mejor regalo que te puedes dar hasta que finalmente te cruces con el hombre ideal que te complementará y que siempre se preocupará por ti. Estar sola es mucho mejor que conformarte con citas mediocres que lo que te provocan es ganas de vomitar solo por estar de acuerdo en que debes salir con alguien para no estar sola.

Es mucho mejor estar sola a fingir que te diviertes con alguien que todo lo que anhela es tu cama. Es mejor que entregarte a un hombre que te vea como esposa trofeo y no le importas.

Entonces, quédate sola.

Quédate sola si tienes que hacerlo pero nunca te conformes con un amor a medias

Quédate sola hasta que encuentres a alguien que te vea como si fueras un tesoro mágico. Que te observe como si fueras su universo entero, alguien que va a encontrar un refugio cálido en tu corazón, alguien que te amará sin cesar.

Quédate sola hasta que finalmente conozcas a una persona que desee pasar todo su tiempo contigo, no alguien que ponga mil excusas ridículas para verte. Sí, quédate sola hasta que llegue ese alguien que no quiera separarse de ti nunca.

Quédate sola hasta que llegue esa persona que te inspire, te motive a trabajar en ti misma y en tus metas, que te ayude a expandir las alas y volar muy alto. Alguien que no se intimide por tus sueños enormes y celebre tus logros como si fueran suyos.

Hasta que encuentres esa persona que realmente le importe cómo te sientes y que sepa cómo y cuándo decir “lo siento”. Alguien que no te abandone cuando más lo necesites, que te ponga en primer lugar en sus prioridades y que nunca te vea como solo una opción.

Sé que es difícil de encontrar, pero la vida es muy corta para desperdiciarla con alguien que no te hace disfrutarla. Para estar con alguien así es mejor estar sola.