Cuando el hígado acumula ácidos grasos se desarrolla el trastorno conocido como hígado graso. Condición que es frecuente en personas con obesidad, diabetes tipo 2 y sufren de alcoholismo.

En principio esta enfermedad no genera síntomas, y a medida que la condición avanza se desatan varias señales como dolor abdominal, sensación constante de fatiga, hinchazón y otros. Es importante detectarlo pues sus efectos son reversibles, en especial cuando hay una pronta detección. Y la mejor forma de prevenirlo es mejorando el estilo de vida.

De forma natural se puede lograr tener un organismo saludable, por tanto la alimentación puede combatir el hígado graso. Seguramente tu médico te indicará ciertos medicamentos pero también establecerá cambios en tu dieta si ésta no es la más saludable.

Te contamos entonces 6 alimentos que te ayudarán a mitigar los efectos del hígado graso y recuperar el órgano:

Tamarindo

Es una fruta rica en fibra que mejora la digestión y elimina el exceso de grasa. Sus ácidos insaturados descongestionan y protegen el hígado. Puedes ingerirlo de las siguientes formas:

(1) Pon a hervir 1 litro de agua con 20 hojas de tamarindo, luego deja reposar por media hora y bébelo. Puedes tomarlo frío o caliente.

(2) Consigue 100 gramos de tamarindo pelado y 1 litro de agua. Licúa el tamarindo con una taza de agua y luego mezcla el tamarindo licuado con el agua restante. Bébelo.

Si quieres endulzar utiliza miel o azúcar morena, los edulcorantes artificiales empeoran el hígado graso.

Legumbres

Su contenido en fibra reduce los niveles de colesterol, un factor de alto riesgo para esta condición. Además son bajas en calorías, colaborando a regular el peso corporal. Cuando las cocines no uses sal fina, preferible sal gruesa y no en exceso; o combinarla con especias que mejoran el sabor.

Fresas

Una forma de ayudar con el hígado graso es depurar el organismo. Así se eliminan toxinas y se limpian los órganos. Las fresas son una fruta indicada para depurar y desintoxicar gracias a que también contienen fibra. Adicionalmente su contenido en vitamina C fortalece el sistema inmunológico y los ácidos orgánicos previenen las temidas acumulaciones de grasas.

Puedes ingerirlas crudas, ya sea sola, con yogurt o en una ensalada. También puedes preparar batidos o cereales. Un batido sencillo de preparar es licuar 166 gramos de fresas frescas y limpias con 1 taza de yogur natural y 1 cucharadita de linaza. Delicioso, natural y saludable.

Limón

Es rico en vitamina C y antioxidantes que previenen diferentes enfermedades. Y si ya se ha desarrollado el hígado graso, ayuda a sanarlo. Un vaso de agua con jugo de limón es la bebida ideal para combatir esta condición y al mismo tiempo mejorar la digestión.

Granos integrales

Cuando se vive con esta condición se debe evitar cualquier alimento rico en carbohidratos simples. No implica que debas dejar de ingerir carbohidratos pues son necesarios para ganar energía y hacer las actividades de cada día. Por ello elegir granos integrales que contienen fibra y ayudan con la reducción de la grasa es lo más recomendable.

También te ayudan a controlar los niveles de azúcar y colesterol en la sangre.

Espinacas

Los vegetales con pigmentos verdes son esenciales para una dieta saludable, y las espinacas aún más. Tienen alto contenido de fibra que permite optimizar el tránsito intestinal; también traen ácido fólico que regula las funciones de hígado y riñones.

Aun mejor, las espinacas son muy ricas en clorofila, por lo tanto colectan y eliminan las toxinas y grasas del hígado. Puedes prepararte batidos y aprovechar todos sus grandiosos beneficios.