Oh sí, ese chico está allí afuera, en algún lugar. No te conformes con el promedio; no te obligues a creer que “bien” es suficiente para el resto de tu vida. Mereces lo mejor, así que si no es el mejor, sigue en la búsqueda, sigue probando e intentando llegar a ese hombre que se preocupe siempre por ti. Ese destinado a ti que pondrá tu vida de cabeza.

No te quedes con el hombre que no te ama de la forma correcta. Quédate con el que camine a tu lado y no delante de ti. Ese que tome tu mano y la sostenga hasta que te haga sentir segura y amada. Ese que vea los peligros que tú no ves y siempre esté dispuesto a resguardarte.

Quédate con el hombre que primero bese tu mano o la frente antes de llegar a tus labios para darte un beso cálido.

Espera por ese hombre que solo tenga ojos para ti. Que te mire con amor, con un brillo en los ojos que demuestra lo feliz que es al verte y saber que tú decidiste aceptarlo en tu vida. Ese hombre que no permita que pierdas la sonrisa mientras estén juntos. Espera esa mirada tan especial, te aseguro que vale la pena. Porque es que él es más feliz cuando te ve y quiere que tú también sientas esa felicidad.

Si estás evaluando a los hombres que llegan a tu vida, quédate con ese que te hace sentir cómoda y segura en las situaciones más incómodas y aterradoras. Ese que te entiende y que no necesita de palabras para comprender tus necesidades. Quédate con el hombre con el que sientas que sus almas están alineadas y que sepas con certeza que siempre piensa en ti y te toma en cuenta en sus decisiones.

Espera por ese hombre con quien puedas ser por completo tú misma, sin cohibirte, sin pensarlo. Sin miedos, sin máscaras, porque él adora que seas tú misma.

Quédate con el hombre que atesore cada momento compartido contigo, que haga de cada momento especial, que haga incluso de un viaje al supermercado una experiencia de pareja placentera e inolvidable. Ese que te atrapa, te hace ser quien eres, quien cree en ti y te anima siempre a conseguir tus sueños.

Quédate con el hombre que te apoye y nunca te retenga a emprender y finalizar tus proyectos. Que te motive a llegar cada vez más lejos, que te empuje hacia adelante y sepa cuán bendecidos son de tenerse el uno al otro.

Quédate con el hombre que te mire con ilusión, que te atrape entre sus brazos, cierre los ojos y pose sus labios sobre tu frente. Que luego busque tu rostro y te bese los labios como nadie jamás lo ha hecho, con amor, con confianza, con desespero.

Espera por él porque él también está buscándote.