Narcisistas: Arruinan tu felicidad, tu mente, tu alma y tu vida


A lo largo de nuestro recorrido por la vida nos encontramos con todo tipo de personas y entre ellas seguramente no todas son buenas. No todas las personas que conoces influirán positivamente en tu vida ni tendrán el poder de contribuir con tu felicidad, es más, hay algunas que usan estrategias mentales para arrebatarte todo eso.

Ya habrás conocido a este tipo de persona que desprende negatividad y drena toda tu energía, la absorben tanto como a la felicidad misma, y cuando te das cuenta, el daño ya está hecho. Esas personas tóxicas son capaces de envenenar tu mente, tu corazón y tu alma.

Pues, los narcisistas encajan muy bien entre esa categoría de personas tóxicas.

Su comportamiento desafía todo derecho y dignidad humana. Pueden ser tan egoístas y desconsiderados que sus actitudes se clasifican como de abuso mental y emocional y hasta violencia doméstica. Ellos arruinan el bienestar de una persona hasta hacerla vulnerable.

Los narcisistas se la pasan de un lado a otro en su propio mundo. En ese hábitat ellos son los más inteligentes, los mejores en todo y los más importantes por encima de todos los demás. En ese mundo piensan que tienen el derecho a la atención y elogios de todos porque son lo mejor de lo mejor.

Son inútiles para construir relaciones de valor, de esas profundas y verdaderas porque no buscan que los demás se sientan felices, satisfechos y respetados. Para lo único que les importan las personas es para tenerlas alrededor adulándolos. Sin estimulación a su frágil ego no podrían sobrevivir.

Los narcisistas son personas increíblemente tóxicas: desconsiderados, manipuladores y despiadados que atacan a sus víctimas haciéndolas dudar de su propia lógica, cordura y valor. Quienes caen ante ellos y se convierten en sus víctimas dejan de tener confianza en sí mismos y se sienten disminuidos, su autoestima se va al suelo; les cuesta tomar decisiones y creer en sus propias habilidades.

Los narcisistas nunca admiten sus errores, es más fácil culpar a alguien más por sus fallas. En vez de aceptar un error y pedir disculpas optan por enfadarse con su víctima y redirigir la culpa hacia esta, dejándola confundida y temerosa. Las hacen dudar de sus propias percepciones, pensamientos y sentimientos.

Las víctimas de narcisistas se vuelven dependientes del mismo; su objetivo es tener control total para sentirse poderoso. Terminan arruinando cada aspecto de sus vidas, hasta la relación con sus seres queridos.

Se las arreglan para convencer a las personas de que todo lo que dicen y hacen está mal. Los convence de que son débiles. Pero cada persona, víctima de un abuso narcisista, puede purgarse de los pensamientos negativos que este ha implantado en su mente.

Solo necesitan estar dispuestos y decididos a decir NO al narcisista. Es necesario que encuentren la fuerza dentro de sí mismos para dar un NO rotundo a esa voz en sus cabezas que les recuerda a cada rato que no son dignos y que son débiles e inútiles. Deben estar dispuestos a recobrar el contacto con ellos mismos y su realidad para liberarse del ambiente tóxico del narcisista.

Toda víctima tiene el poder de recuperar el control de su vida y una vez que se alejen completamente, estarán listos para deshacerse de toda la basura de negatividad que el narcisista fomentó dentro de sí mismos.

Al darse cuenta de que todo lo malo que pensaban de ellos mismos era en realidad lo que el narcisista les hacía pensar, empieza la curación. Cuando se dan cuenta que esa persona en quien tanto confiaban era desconsiderada y les causó mucho dolor, volverán a sentir control sobre su vida.