Nuevo estudio indica que la ansiedad está relacionada a la deficiencia de las siguientes vitaminas


La ansiedad se ha convertido hoy en día en parte normal de las rutinas diarias pues la mayoría de las personas tienden a preocuparse demasiado por el resultado de sus acciones, sus relaciones, su trabajo y todo.

Eventualmente, esa preocupación conlleva a un episodio de pánico nervioso que seguramente va afectar la vida cotidiana y trae consigo más síntomas y complicaciones. El trastorno de ansiedad generalizada y los ataques de pánico son afecciones que inciden a al menos 13 millones de adultos solo en los Estados Unidos. En la mayoría de los casos, la ansiedad le impide a quien la padece funcionar bien dentro de la sociedad, se retrae y no tratarlo empeora hasta un punto de quiebre.

Quienes sufren de ansiedad reportan incapacidad para controlar sus sentimientos a medida que la condición se intensifica. Después de un tiempo todo parece afectarle y el pánico se acumula.

Los ataques de pánico son sucesos repentinos de miedo intenso que ponen a la persona en una angustia física y mental demasiado fuerte; las personas tiemblan, su ritmo cardiaco se acelera y tienen dificultar para respirar. En un ataque de pánico la persona también puede llegar a hiperventilar mostrando un jadeo rápido y profundo al aspirar. Estos ataques son impredecibles y están relacionados tanto con desencadenantes ambientales como psicológicos.

Ahora bien, en el año 2013, la Facultad de Medicina de la Universidad de Okayama realizó un estudio en el que se pudo hacer un descubrimiento importante que abre nuevas posibilidades de prevención para los ataques de pánico.

Resulta que una de las causas más comunes es un bajo nivel de serotonina en el cuerpo, la hormona de la felicidad. Se trata de un neurotransmisor que regula los sentimientos de bienestar, felicidad y satisfacción. El organismo humano la sintetiza a partir del aminoácido triptófano, el cual necesita de vitamina B6 y hierro.

En este estudio se analizó los niveles de hierro y vitamina B6 en pacientes que acudieron a la sala de emergencia por un ataque de pánico fuerte o hiperventilación inducida por el pánico.

Los resultados mostraron que efectivamente los niveles de ambos, la vitamina B6 y el hierro, eran significativamente bajos en las personas que sufrieron ataques en comparación con personas con niveles saludables de ambos. Esta investigación se convierte en algo muy importante a tomar en cuenta para quienes viven con ansiedad pues nos muestra que es posible prevenir los ataques de pánico y disminuir gradualmente los sentimientos que generan la ansiedad en sí.

Por lo tanto, una forma de tratar con tu ansiedad es cuidar tu alimentación; sin duda, debes implementar en tu vida una dieta con alimentos variados que contengan  vitamina B6 y hierro; así que, deben ser comidas integrales, ricas en frutas y verduras frescas, nueces y semillas y con bajo contenido de alimentos procesados y empacados.

A continuación te dejamos una lista de alimentos que aportan grandes cantidades de estas proteínas esenciales para que sepas qué agregar a tus comidas:

Vitamina B6:

– Patatas dulces

– Espirulina

– Semillas de cáñamo

– Judías verdes

– Quinoa

– Lentejas

– Avena

– Guisantes verdes

– Papas

– Semillas de girasol

– plátanos

– Aguacate

– Espárragos

– Almendras

– Sandía

– Anacardos

– Frijoles

– Espinacas

– Nueces

– Pistachos

– Las ciruelas pasas

– Col rizada

– Coles

– Calabaza

– Coles De Bruselas

– Palmito

– Plátano

– Piña

– Garbanzos

– Alcachofas

– Higos

– Levadura nutricional

Hierro:

– Semillas de chia

– Hierba de eneldo

– Perejil

– Vegetales marinos (kelp, nori, espirulina, dulse, etc.)

– Espinacas

– Guisantes verdes

– Melaza

– Quinoa

– Almendras

– Pasas

– Alcachofas de Jerusalem

– Fechas medjool

– Garbanzos

– Dientes de león

– Setas Morel

– Semillas de calabaza

– Semillas de cáñamo