Esta madre amorosa no se separó de su pequeño en ningún momento hasta conseguir que alguien lo ayudase. Sabía que alguna persona podría pues ella no podía hacer nada. El cachorrito yacía en la calle chillando de agonía por alguna herida que tenía y su madre lloraba junto a él rogando que alguien hiciera algo.

Los rescatistas se presentan, y aunque a esta madre le asusta lo que esas personas quieren hacer, termina confiando en ellos. Y fue la mejor decisión pues su pequeño cachorrito volvió a ella sano y salvo.

La organización Animal Aid de India recibió un llamado alertándolos sobre un perrito que estaba herido en la calle. Rápidamente, los voluntarios acudieron al sitio y se pusieron en marcha para rescatarlo y llevarlo a sus instalaciones para cuidarlo y salvarlo.

Cuando llegaron al sitio se dieron cuenta que el cachorrito ni siquiera podía moverse así que tenía que estar muy mal herido, y algo más que encontraron allí fue a su madre, angustiada y chillando por ayuda para su pequeño.

La pobre madre hacia todo lo posible para comunicarse con los rescatistas. Cada vez que el cachorro lloraba, ella también lloraba por su dolor. Entonces, lo levantaron con cuidado para llevarlo a su ambulancia mientras su madre seguía gritando de preocupación y desesperación. El pequeñito soltaba gritos de agonía e inmediatamente su madre lo seguía con aullidos.

Desafortunadamente, no pudieron llevarse a la madre en la ambulancia porque tenía otros cuatro cachorros que cuidar. Intentaron hacerle entender eso a su madre y ella parecía confiar en aquellas personas que se llevaban a su bebé para cuidarlo.

Entonces, el cachorro fue llevado al refugio para tratar sus heridas horribles. El dolor que sentía el pobrecito era profundo pues no podía caminar por sí solo y sus grititos eran desgarradores.

Un voluntario de la organización comentó: “El pequeño era tan valiente, nunca luchó contra sus vendajes para heridas. Pero tenía un problema persistente: las heridas lo lastimaban tanto que no pudo caminar por varios días. No estábamos seguros de si el daño a los nervios sería permanente”.

Sin embargo, después de días de descanso, cuidado, buena alimentación y muchísimo amor, el cachorrito se recuperó, pudo caminar bien y se sintió mucho mejor. Fue cuestión de tiempo para que empezara a correr y llenara de besos a todos los que cuidaban de él.

Por supuesto, tras recuperarse, el pequeño debía volver con su familia que era junto a su madre y sus hermanos. Los rescatistas lo llevaron con ella y tuvieran una reunión muy emotiva.

Mira el vídeo desde el encuentro hasta su recuperación, se trata de algo triste pero la buena acción de los voluntarios y la recuperación del perrito es digno de aplaudir: