¿Ya sabías que las mujeres sensibles y empáticas luchan una fuerte batalla para conseguir el amor real? Sin importar lo que hagan, parece ser muy difícil para los chicos establecerse con una mujer con la que pueden ser ellos mismos. Lo que pasa es que no todas las personas vibran en la misma frecuencia que una mujer con alma pura y empática.

Amar a una mujer así puede ser una acción demasiado difícil para un hombre. Es desafiante para algunos hombres porque a pesar de que esa naturaleza sensible es una fortaleza en una mujer, también puede ser una carga para una relación. Aunque a los hombres les fascine una mujer desafiante y que no se permita así misma tan fácil, este aspecto en la personalidad de una mujer resulta un tanto repelente para ellos.

Si te preguntas por qué sucede eso, pues las siguientes son 8 razones por la que la mayoría de hombres no pueden manejar a una mujer de alma pura y empática:

Quieren relaciones duraderas. Las personas empáticas creen firmemente en el amor, no les interesa las aventuras, los amores temporales ni casuales de una noche. Esa es su naturaleza, una mujer de alma pura y empática quiere una conexión profunda y altamente significativa. No quiere desperdiciar su tiempo y energía en amores mediocres y pasajeros. Por ello, a un hombre le resulta difícil estar con una mujer así si no está seguro de lo que quiere en su vida.

Son como un libro abierto. Esta mujer es transparente y cien por ciento honesta consigo misma y con todos los que conoce. Así que claramente, ella espera lo mismo de vuelta. La mujer de alma pura y empática siempre está dispuesta a decir la verdad aunque sea muy dolorosa; no acepta las mentiras. Y hay para quienes este aspecto sea demasiado al empezar una relación.

Irradian demasiada energía. Las personas empáticas no se conforman con nada que no tenga su propia alma, su propia luz. Sin importan lo que hagan, ellas dan todo de sí mismas, en su puesto de trabajo, en una amistad, un proyecto personal o una relación. Ellas ponen toda su energía. Pues algunos hombres no tienen la energía ni la voluntad suficiente para manejarlas, o simplemente corresponderles.

Ven a las personas tal como son. Una cualidad un tanto intimidante para un hombre es una mujer capaz de leer rápidamente las intenciones y la verdadera personalidad de quienes la rodean. Los empáticos sienten tanto lo malo como lo bueno y esa es la razón por la que no son tan fácilmente aceptadas por un hombre.

Están muy seguras de lo que quieren en la vida. Una mujer empática es un ser humano por completo independiente. Tiene un alma que ha pasado por mucho en la vida, así que ella sabe exactamente lo que quiere para su vida y no se va a conformar con menos. Si un hombre intenta convencerla de saber qué es lo mejor para ella, empieza un conflicto al intentar cambiarla.

Aman profundamente. Para ellas la base de una relación es comprometerse por completo. Lo malo es que muchos hombres creen que ese amor tan puro es un apego, y bueno, esto hace que el hombre se sienta hostigado. Intimida a los hombres inseguros e inmaduros que no están preparados para el amor real.

Son seres humanos independientes. Una mujer empática y de alma pura ama profundamente, pero ella no se apega, ella no arriesga su propia identidad por un hombre. Quieren un amor puro que todo lo consuma pero también quieren libertad. Y esto para los hombres conservadores es demasiado. Prefieren mantener un perfil bajo de su chica en que sean dependientes de ellos.

Buscan intimidad real. No solo nos referimos a la intimidad física. Una mujer de alma pura y empática quiere una conexión íntima apasionada pero más que nada, desean un vínculo emocional profundo. Las mujeres empáticas quieren lo mejor de ambas partes; necesitan a un hombre que toque de forma exquisita tanto su cuerpo como su alma. Y lo mejor, que la ame con todos sus defectos.