No lo sabes todavía, pero al final yo me convertiré en una parte importante de tu vida aunque ya no esté en ella. Te verás a ti mismo pensando una y otra vez en todos esos momentos que fueron oportunidades y las dejaste escapar por la arrogancia sobre lo que realmente querías en tu vida. Más adelante entenderás que todo lo que buscabas estuvo justo frente a ti todo el tiempo.

Por ahora soy solo un rostro más dentro de la multitud, una voz que se apaga en el ruido de tu vida cotidiana. Rara vez me buscas pero me la paso esperando… No sé cuándo sea, pero eventualmente, llegará ese momento en que me mires y ya no me encuentres. Mirarás hacia mí con la vista fija pero nada te devolverá la mirada. Mis ojos desesperados por tu atención ya no estarán para recibirte. Mi corazón no estará más abierto esperando a que entres.

Ya no estaré con la sonrisa reprimida, no estaré en absoluto porque ya habré comprendido que mi lugar no es a tu lado y me extrañarás cuando me haya ido.

No lo sabes aun, pero seré una parte muy importante de tu vida. Nunca intentaste valorar lo que sentía por ti; quizá solo ignorabas el hecho de que una vida conmigo estaba a tu alcance, pero esa ignorancia e indiferencia no te hacen inocente.

No te atrevas a culparme por no esperar. Para una persona que solo puede ofrecer amor no correspondido, ¿qué le queda al final si no hay nadie para darle el mismo amor de vuelta? Es vergonzoso, tú y yo pudimos tener algo real y profundo pero tu interés por seguir explorando con otras personas en diferentes momentos y lugares zanjará mis energías para seguir esperando. Pues, cuando esas aventuras dejen de satisfacerte, darás media vuelta hacia mí. Y allí estaba yo, ansiosa de recibirte, pero para entonces ya no.

Siempre fui un personaje secundario en tu libreto de vida; nunca fui la atracción principal, en cambio tú siempre lo fuiste en la mía. Tú no eras una parada de autobús, tú eras mi destino.

Por ahora, seguiré en este juego de espera por ti; suena patético pero mi corazón aun no lo entiende. No me queda nada mejor que hacer, no sé si vale la pena pero la perspectiva que tengo de ambos me motiva a ser paciente, sí, paciente y patética. Solo espero el día en que mi cerebro le dé una señal a mi corazón para marcharme. La señal de seguir adelante por mí misma y ya no seguir esperando.

Hasta que llegue ese día, te seguiré esperando, pero oye, cuando ese día llegue, seré libre y nada me hará volver.

Ya no seré miserable.

Me haré inmune a cualquier malestar y seguiré adelante. Estaré feliz, pero no puedo decir que será lo mismo de ti. No lo sabes, pero yo sí. Soy como una pieza de rompecabezas que me las arreglé para llegar a tu corazón en algún momento y te sentirás incompleto cuando ya no esté. Te quedará solo tus emociones mediocres como compañía y solo te brindarán satisfacción por un tiempo.

Cuando llegue ese día, y no sé si será muy pronto o no, lo sentirás, retumbará en tu vida. Empezarás a sentir como yo me siento ahora. Será como un disparo y la bala entrará directamente en tu sistema nervioso y el gatillo podría ser cualquier cosa como verme con alguien más tomada de la mano. O si ves que cambio mi estado de relación en Facebook, en fin, cualquier cosa; cuando lo veas será un golpe, lo sentirás. Nuestros roles se revertirán… tú solo serás un recuerdo lejano para mí.

Algún día, alguien me ofrecerá lo que tú nunca me diste y te odiarás por ello. Puede que no me ames ahora, pero en definitiva me extrañarás cuando me haya ido.

Si algo está afectando tus sentimientos y emociones y necesitas consultar con alguien tus decisiones, te invito a acceder a Foro Mujer Amor y contar lo que estás atravesando para encontrar las respuestas que pueden calmar a tu corazón agitado y a tu mente preocupada.