Ya no estoy para soportar inseguridades y esperar que alguien se decida si me ama o no. Estoy cansada de los juegos. Ya no quiero pasar el resto de mi tiempo preguntándome si mis sentimientos son correspondidos o no. Yo quiero un amor maduro, que sepa lo que quiere y cuándo lo quiere. Que no me haga dudar, que me haga sentir segura.

Quiero experimentar un amor donde no haya cabida a las manipulaciones, las mentiras ni el engaño. No es que el amor tenga que ser una jornada tranquila sin nada de emoción, pero tampoco se supone que deba traerme solo tristeza y dolor. Ya no estoy para esa clase de amor.

Yo lo que quiero ahora es un amor honesto, uno profundo y verdadero, de ese que solo se da una vez en la vida. Quiero experimentar esa clase de amor en el que ambos se animan a aprender el uno del otro, donde crecen juntos. Esa clase de amor que inspira a ambos a ser la mejor versión que cada quien puede ser. Sin restricciones, sin lamentos.

Quiero vivir un amor donde sea fácil escuchar lo que cada uno tiene que decir, donde escuchar las opiniones e ideas sin juzgarnos sea nuestro norte. Quiero experimentar un amor en el que nadie se la pase contando los errores del otro ni las promesas incumplidas; un amor donde ninguno se amargue y siempre sea capaz de encontrar el perdón y aprender una lección el uno del otro.

Lo que quiero es estar con alguien honesto, paciente, que no se apegue ni quiera controlar mis pasos. Ese amor libre que invita a volar juntos y motive a llegar lejos cada uno. Ahora quiero un amor en el que cualquier problema se pueda resolver en una comunicación abierta.

No quiero saber más de amores manipuladores, de personas que solo quieren jugar con mi mente, torturarme y ofrecerme solo mentiras y dudas.

Mi mayor deseo ahora es estar en una relación en la que me sienta libre y cómoda para expresar lo que siento sin miedo. Para decir con confianza mis opiniones y quejarme de lo que sea si no me gusta, sin que haya el temor de que se arruinen las cosas como pareja. Deseo una relación que nos haga sentir por completo libres.

No quiero que dependamos el uno del otro. Quiero que nos apoyemos en cada paso, en cada objetivo que nos propongamos y en cada sueño imposible. Anhelo que respetemos nuestros límites, que ambos entendamos los deseos más profundos del otro y nos motivemos siempre a conseguirlos.

Quiero un amor que aunque estemos conscientes que a veces podamos ser personas difíciles y desagradables, nos sigamos escogiendo porque igual nos amamos. Todas las relaciones tienen altos y bajos, todas las relaciones enfrentan problemas o situaciones difíciles. Por lo tanto, yo quiero un amor que no se rinda, que no se aleje a la primera señal de alerta. Quiero un amor que siempre se mantenga cerca, que prefiera callar un instante para decir una palabra reconfortante al siguiente. Quiero un amor paciente.

Deseo un amor que esté feliz de experimentar todo conmigo, lo bueno y lo no tan bueno, así como lo difícil y desagradable. Un amor que siempre esté dispuesto a luchar no a rendirse.

Todos nos merecemos ese amor, así que espero que seas lo suficientemente maduro para luchar por tu amor y el de esa relación que tanto te llena. Sé lo suficientemente maduro para aceptar las diferencias y estar dispuesto a cuidar del otro. Ten la madurez de amar a las personas tal como son y solo experimentar el amor.

Si algo está afectando tus sentimientos y emociones y necesitas consultar con alguien tus decisiones, te invito a acceder a Foro Mujer Amor y contar lo que estás atravesando para encontrar las respuestas que pueden calmar a tu corazón agitado y a tu mente preocupada.

Redactado por Osmary Morales.