Roban el auto que compró con ahorros de meses, luego su jefe le dice: “Tenemos que hablar seriamente”


Siempre sumamos esfuerzos a nuestro trabajo para conseguir las cosas que mejoren nuestra calidad de vida. Y es muy triste y frustrante que nos arrebaten las cosas que con tanto trabajo hemos logrado conseguir.

Si has trabajado en hostelería sabrás lo duro que es. El ritmo frenético de los restaurantes, los horarios que parecen eternos y los salarios bajos. Además te desgastas físicamente y dependes mayormente de las propinas para poder sobrevivir cada mes.

Kea Senegal, un ciudadano de Luisiana, en Estados Unidos, es un padre de familia muy trabajador que ya llevaba varios meses ahorrando dinero que ganaba por lavar platos en un restaurante y así comprar un auto en que pudiera transportar a su familia.

Pero tristemente, poco después de adquirir el tan anhelado carro, se lo robaron. Trata de imaginar la decepción e impotencia de haber perdido así la ganancia de su arduo trabajo. Muy desalentador. El pobre hombre estaba desconsolado, con una familia que mantener, era estresante que le robaran el fruto de su empeño.

Con una esposa y 2 hijos, uno de cuatro años y un pequeño de cuatro meses, le emocionaba la idea de que los cuatro se pudieran desplazar cómodamente en su nuevo automóvil. Pero la emoción duró muy poco. Sin embargo, Senegal cuenta con personas increíbles en su vida. Su jefe y compañeros de trabajo son únicos en verdad y al ver la injusticia por la que había pasado no se quedaron con los brazos cruzados.

Muffoleto, jefe del equipo de trabajo del restaurante Ruffino’s comentó: “No podíamos quedarnos sin hacer nada”. Fue entonces cuando decidieron hacer una reunión con todo el personal para hacer algo al respecto.

En esa reunión todos tomaron la iniciativa de aportar un poco de dinero hasta reunir lo suficiente para comprar un nuevo auto a Senegal. Y es bien dicho que todo esfuerzo es bien recompensado. Con la ayuda de todos consiguieron un total de 2.500 dólares. En la colecta también aportó una empresa vecina donde apreciaban mucho al hombre.

Finalmente, con el dinero que consiguieron pudieron comprar un Chevy Malibu del año 2015 y prepararon todo un momento emotivo para sorprenderlo. Ese día, Muffoleto pidió a Senegal con rostro neutro que por favor lo acompañara afuera para hablar muy seriamente con él. Pero fuera del restaurante estaban todos sus compañeros esperándolo. Allí revelaron la gran sorpresa en la que Senegal quedó muy emocionado.

Mira el vídeo, a veces lo malo da entrada a que ocurran acciones buenas, demostrando la bondad de la humanidad.