Si no has pasado por una ruptura amorosa, aún no conoces una clase de dolor que es necesario experimentar. Suena cruel pero los rompimientos, las pérdidas y rupturas forjan nuestro carácter, nuestra actitud en nuevas experiencias. No sientas lástima de ti misma si te han roto mucho el corazón, piensa más bien que has ganado más confianza y seguridad en ti misma y eventualmente encontrarás a alguien con quien no haya cabida a la duda.

Un rompimiento puede ser devastador. Sientes como si el mundo entero se fuera abajo, que todo por lo que tanto has luchado, lo has logrado construir se hace pedazos y se transforman en cenizas con el tiempo.

No habrá nada más doloroso que acabar con una relación que tú creías sería para siempre. Pensabas que el amor que dabas era suficiente para mantenerlo a flote pero si los sentimientos de tu pareja hacia ti cambiaron es solo cuestión de tiempo para que el barco se hunda. Saber que no eres la persona indicada para él es desgarrador.

Pero lee bien esto, cuando alguien frío decide de pronto cortarte y eliminarte por completo de su mundo, no puedes permitir que te obligue a cuestionarte a ti misma, que dudes de ti, de lo que pudiste o no haber hecho. No es tu culpa.

Debes ofrecerte el respeto suficiente para dar un paso atrás, alejarte y enfocarte únicamente en tu vida. Dile todo lo que tengas guardado si hace falta pero zánjalo por completo en ese instante, no dejes cabos sueltos para no tener la posibilidad de mirar atrás y arrastrar el dolor contigo. Y es que duele, esa pérdida duele, pero detente un momento y analiza lo que estás perdiendo y no ves, tu tiempo, tu vida, nuevos caminos más excitantes y en los que probablemente seas mucho más amada.

No te culpes a ti misma. De ninguna manera intentes convencerte de que tú eres la razón de la ruptura. Más bien intenta comprender su decisión y entiende que nunca se trató de ti.

Cuando alguien te confiesa que ya no te ama o que no te considera buena para él, no significa que seas una persona desagradable o que no seas una persona realmente buena. Eso solo significa que una puerta se cierra y más adelante te esperan miles de puertas por ser abiertas.

Sé que es doloroso pero si alguien decide que ya no eres la persona indicada para él, por favor sé valiente y déjalo ir.

Date el amor que mereces y no sigas sus pasos, él decidió alejarse, no te alejes tú de ti misma. Aunque tu corazón está herido y tu ego sangra toma ese rompimiento como un cierre y un nuevo inicio.

Debes ser muy fuerte para controlar los impulsos que te hagan sentir que quieras regresar a ese lugar que alguna vez te perteneció. Ya él lo ha dejado muy claro, no eres la adecuada, y tal vez sea cierto, solo que al momento estarás muy herida para ver claramente la realidad. Date tiempo.

Resguarda la salud de tu dignidad y protégete de salir corriendo tras las cosas que ya no son para ti. Guarda tu energía e inviértela en una nueva aventura. Si esa relación hubiese estado destinada a sobrevivir, así habría sido, estarían juntos. No permitas que la situación te intimide y frustre tus intentos de buscar la felicidad.

Cuando una persona decide que no eres la indicada, asegúrate de dejar ir todo, absolutamente todo lo que te conecta con esa persona porque si mantienes vivo lo que tenían te va a seguir lastimando. Enfócate en ti misma.

Ya no desperdicies tu tiempo y energía en alguien que no vale la pena. No te gastes la única vida que tienes tratando de arreglar una relación que no llegará lejos nunca. El jarrón ya se rompió, pegar los pedazos no lo dejará bonito. La realidad no va a cambiar.

Respétate, déjalo ir, el dolor pasará y te darás cuenta que eres más fuerte de lo que pensabas. Tienes que seguir adelante.