El ghosting es una de las peores cosas que le puedes hacer a otro ser humano. Esta acción es cuando una persona con la que se está saliendo ya sea en plan de amigos o citas románticas, repentinamente desaparece de la faz de la tierra. Ya sea ignorando a la persona, no respondiendo ningún tipo de comunicación como textos, llamadas, mensajes en redes sociales e incluso fingiendo que no la conocen cuando están frente a frente.

El ghosting es desaparecer sin dejar rastros. Algunos creería que en realidad no sería lo peor que le podrían hacer a alguien pero analizando mejor sobre experiencias pasadas y expectativas: No tener un cierre empeora los sentimientos a que te digan simplemente que ya no te aman y por eso se marchan. La incertidumbre puede comernos vivos.

En algún momento crees que descubrir que la persona que más amas en el mundo no siente lo mismo por ti es lo más doloroso que podrás experimentar. Eso hasta que descubres el dolor que te deja que alguien desaparezca de tu vida sin avisar, sin explicar, sin importar todas las ilusiones que tú tenías.

¿Recuerdas cuando no existían las redes sociales, cuando la vida no se sujetaba a una aplicación, aun filtro o un teléfono celular para ser felices? ¿Recuerdas cuando la gente realmente quería decir lo que sentía y defendía sus propias palabras?

Con la vida tecnológica que llevamos hoy, es deseable que esos días vuelvan. En esos días la gente apreciaba la honestidad, eran más humildes y seguían los valores reales de la vida. Había respeto mutuo, pero lo más importante es que se responsabilizaban por sus acciones.

Las personas para aquel entonces crecían con la regla de oro de “Trata a los demás como quieres que te traten”. Ser responsable de nuestras decisiones y nuestros sentimientos y rendir cuentas que básicamente es “la calidad o el estado de ser responsable”.

Esto significa hacer frente a cada acción que tomemos y al mismo tiempo ser capaz de explicar las razones y asumir la culpa si algo sale mal o terminamos lastimando a otros. Hay que ser conscientes de las consecuencias que puede provocar nuestro comportamiento y tener la dignidad de cumplir promesas.

En general esta característica en las personas está muriendo.

A veces, esa persona que tanto te tenía ilusionada resulta ser una rana más del estanque que tuviste que besar creyendo que era tu príncipe. A veces piensas que esa persona está lista para comprometerse emocionalmente pero resulta que esta tan aterrorizado que prefiere desaparecer. Así es la vida muchas veces y le puede pasar a cualquiera.

Pero quien haga ghosting a otra persona tiene que estar muy mal mentalmente para poder vivir en paz en la vida sin haber dicho una sola palabra a esa persona de quien se alejó y ya. ¿Qué tan insensible y cruel tienes que ser para dejar a alguien colgado mientras tú sigues adelante lejos como si nada hubiese pasado?

Tal vez esta generación necesite una bofetada para hacer que entren en razón. Es comprensible que algunas palabras sean muy difíciles de pronunciar e hirientes para alguien que no merece tal dolor. Pero, créeme que ser honesto y abierto no hará tanto daño como hacer ghosting y esfumarse sin decir nada.

¡Paremos esto ya mismo!

Seamos más responsables. Aprendamos a respetarnos y démonos cuenta que ser compasivo va por encima de nuestras propias necesidades. Pongámonos en los zapatos de nuestro par y seamos más comprensivos. ¡Ya paremos de fingir que no tenemos emociones! La apatía puede destruirnos a todos.

En vez de dejar a alguien colgado, reúne el coraje y di la verdad. Aun si es muy doloroso.

Es tiempo de ser adultos y enfrentar el lado doloroso de la vida. Es oscuro y requiere sacrificios, pero al final, todo vale la pena. Seamos mejores que ayer. Dejemos de fantasear y responsabilicémonos por nuestras acciones.