La ansiedad es una condición que puede acabar con las barreras mentales de una mujer, especialmente cuando es una con mucho entre sus manos; con mucha responsabilidad y metas que cumplir. Una mujer con ansiedad lucha constantemente contra ella y lo sigue haciendo cada día, eso se llama valentía; porque no se vuelve una víctima de la batallas que se forman en su cabeza, ella más bien lucha, porque en su corazón comprende que vale mucho más que lo que los demonios en su cabeza quieren hacerle creer.

Una mujer con ansiedad aprende a mantener su cabeza en alto cuando el caos parece consumar sus pensamientos, pero la palabra debilidad no tiene peso en ella. Ella es fuerte, sobrevive a toda una guerra interna, entendiendo y sobrellevando esa enfermedad mental como una bestia que debe domesticar. Ella es tan fuerte que debe ingeniárselas para ser funcional cada día, prueba todos los mecanismos de enfrentamiento posibles para calmar su corazón acelerado. Ella, sin importar qué, se impulsa siempre hacia adelante.

Reconoce que rendirse no es una opción

Una mujer fuerte sabe que tiene mucho de sí que dar, que brindar a su alrededor, por lo que jamás permitirá que una condición le indique cómo manejar su vida, ¡no! La fortaleza de una mujer que lucha derriba las barreras y las usa para estimular sus objetivos hasta alcanzarlos; es una persona común, con metas y sueños que aspira realizar. Y aunque la ansiedad le juegue trucos a su mente para tumbarla, ella siempre hace uso de su fuerza interior para lanzarle unos cuantos ganchos y noquearla, sabiendo que en ocasiones ella puede ser la derribada, pero inmediatamente después de recibir el golpe bajo, se levanta para continuar la pelea.

Son muchos los casos en que la lucha contra la ansiedad puede quitar la vida, pero una mujer fuerte nunca se da por vencida. Hay ocasiones en que la ansiedad gana algunas batallas, los días pueden ser sofocantes y hasta difíciles de atravesar, pero el corazón de una mujer fuerte reconoce que esas sensaciones son temporales, que el clima mejora y se vuelve paradisíaco y que el miedo desaparece poco a poco.

Una mujer fuerte con ansiedad es la más fuerte de todas

Y, ¿cómo no va hacerlo? Si cuando su mente está en la oscuridad más profunda y sus manos sudan, se agarra lo más fuerte posible a la esperanza; solo respira profundo hasta que la luz vuelve y la guía para tomar las riendas de nuevo de su camino. Ella es fuerte, es muy inteligente y desprende valentía, incluso en los momentos de mayor debilidad frente a la ansiedad su corazón fuerte le susurra al oído lo gigante que es y le recuerda lo importante que es para todas las personas que la rodean y el mundo.

El camino fácil no es su camino correcto, ella es su propio héroe y todo lo que hace es impresionante, no se conforma con lo pequeño, tomar el camino fácil la haría sucumbir ante las cadenas de la ansiedad y una mujer fuerte no le permite tomar ese poder. Aunque hay momentos en que su esencia sede un poco su terreno a esta condición, ella está segura que no es algo que la definirá como persona. Su resistencia es inacabable; es capaz de navegar el mundo aunque la ansiedad le siga el paso en silencio.

Una mujer fuerte no se da por vencida, su fortaleza le da el coraje para enfrentar y conquistar la ansiedad cada vez que aparece, todos los días.