Veterinario libera un caballo cruelmente encadenado y recibe el agradecimiento de su vida


Cada vez que escuchas o lees sobre un caso de crueldad animal, el corazón parece que se te rompe en pedacitos. Es difícil creer que existan personas tan poco sensibles que no les importa dañar a una criatura inocente. Es por ello que ver hoy en día a héroes que trabajan duro por hacer cambios positivos para el reino animal es algo que se agradece muchísimo.

En Rumania resulta usual ver caballos salvajes con las patas delanteras o las traseras encadenadas con el objetivo de evitar que escapen. Los inutilizan de forma brutal pues además de lisiarlos temporalmente, las cadenas les producen heridas dolorosas.

En esta ocasión una historia de un caballo con sus patas delanteras encadenadas tuvo un desenlace esperanzador. Un veterinario de la organización Four Paws tomó la iniciativa de liberar a uno de estos preciosos ejemplares de las terribles cadenas que lo herían, y su acción fue bien gratificada.

En el vídeo se observa como el veterinario, Ovidiu Rosu libera al hermoso caballo y la decisión que tomó se volvió viral en las redes sociales, pero lo que más conmovió a los internautas fue la reacción que hubo en agradecimiento a su salvador.

En un principio el caballo está nervioso, lo cual es comprensible pero Ovidiu con mucha paciencia tomó el tiempo que el caballo necesitase para ayudarlo y el esfuerzo sin duda valió la pena y obtuvo una buena recompensa.

Mientras el veterinario hace lo posible para ayudarlo y quitarle las cadenas que le dejaron marcas horribles en sus patas, un amigo del caballo herido se acerca a él y le toca la nariz de forma amistosa como en agradecimiento por haber ayudado a su compañero. Es en verdad conmovedor.

Lo mejor de esta historia es que Four Paws viene haciendo este trabajo de rescate desde hace años. Lo triste es que el vídeo muestra un hecho lamentable y una realidad, se trata de “una práctica típica en ciertas zonas de Rumania, el unir sus patas, ya sean las delanteras o las traseras de los caballos con cadenas.”

De acuerdo a Animal Channel: “Los tártaros trajeron estos caballos por primera vez a Rumanía hace entre 300 y 400 años. Luego los tártaros se desplazaron dejando atrás a estos caballos que comenzaron a vagar libremente por el área. En 1989 muchos caballos también fueron puestos en libertad, después de que las cooperativas agrícolas de la zona se separaron. Esto llevó a un gran auge poblacional, y para 2010 había hasta 1.500 caballos viviendo en el Delta del Danubio.”

Los caballos terminaron habitando la zona protegida del bosque de Letea, donde el número se hizo excesivo y ciertos ambientalistas y autoridades locales propusieron sacrificar a algunos para controlar la población. Pero Four Paws intervino para montar un programa que ofrecía anticonceptivos a las yeguas y así controlar la procreación. Los esfuerzos han dado buenos resultados, el número ha reducido.

También se vacunaron a los caballos y empezaron a quitarle las cadenas que se habían convertido en algo común en la región. Mira el vídeo, es un poco triste, y al mismo tiempo enternecedor cómo agradecen los animales por la ayuda. ¡Ayudémoslos siempre!