La fidelidad en una relación es un factor esencial para que ésta se mantenga sana y perdure en el tiempo. No serán muchas las personas que quieran estar en una relación con alguien que les sea infiel; aunque hay que destacar que para muchas personas el concepto de infidelidad es variado.

Para algunos la infidelidad y el engaño ocurren cuando se sobrepasa la línea de lo físico, es decir se llega a los besos, el contacto íntimo y el sexo. Pero para otros, el engaño emocional es igual de malo que corresponder a otro físicamente, podría ser incluso peor. Y con ello nos referimos a tener una intimidad emocional con alguien más, coquetear, hablar y tener sentimientos reales por esa otra persona.

La línea entre la fidelidad e infidelidad es muy delgada

La verdad es que la línea entre la fidelidad e infidelidad es muy delgada y se trata simplemente de hacer algo con alguien más que no harías en la presencia de tu pareja. Si te atreves a hacer algo, aunque luzca correcto, con otra persona pero que no podrías hacerlo frente a tu pareja entonces estás siendo infiel en cierta medida, dependiendo de tus acciones.

Tan solo una mirada que se prolonga por mucho tiempo, un coqueteo leve o un beso sin mucha pasión son cosas que hacen que una relación se vaya quebrando poco a poco. Consciente o inconscientemente estas poniendo una barrera entre tu pareja y tú, la de la inconformidad, el aburrimiento y el desamor. Con cosas pequeñas como esas ya dejas salir la versión deshonesta de ti mismo. Muestras un lado diferente al hacer cosas a espaldas de tu pareja.

Esa deshonestidad ya es infidelidad. Infidelidad a la pareja, a la relación, a la confianza que tanto han trabajado en construir ambos e infidelidad a la honestidad que cualquier relación necesita para mantenerse.

Y esta infidelidad también abarca aspectos que no constituyen al engaño con otra persona como ocultar parte de quien eres, parte de tu vida que nunca contaste, o algo en ti que nunca has develado. Allí también eres infiel a la relación porque tu pareja no te conoce en realidad y faltas a la confianza que te tiene.

No eres tú mientras no te mire

Apegarte a ser fiel no se trata solo de mantenerte lejos del lecho de alguien más, no, se trata de ponerte continuamente en los mismos niveles de comportamiento que tu pareja. A nadie le gusta estar en una relación con alguien que cambia por completo cuando no está cerca de ella. Ser fiel es responsabilizarte por tus acciones y tu comportamiento.

Si tu pareja y lo que han construido son tan importantes para ti debes controlar tus objetivos y procurar ser siempre la misma versión de ti, muéstrate cómo eres sin importar la circunstancia, y sin importar si ella te mira o no.

Ser fiel es elegir a tu pareja cada día, minuto y segundo de tu vida, es ser honesto y coherente contigo mismo. Si consigues una relación donde ambos son auténticos y honestos construirás un vínculo sólido basado en la confianza que nada ni nadie podrá destruir.